<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010</id><updated>2011-08-26T11:56:31.180-03:00</updated><title type='text'>Cuentos, sueños y otras realidades</title><subtitle type='html'>Casi siempre escribo sobre matar.
Yo no mataría ni a una mosca.
Tampoco Norman Bates.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>35</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-188652480392185994</id><published>2010-11-29T01:40:00.002-03:00</published><updated>2010-11-29T15:24:21.891-03:00</updated><title type='text'>Sopa de verduras</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;Cada vez alguien menciona algo del sistema digestivo yo me acuerdo de Ana Giráldez que se ligó su seudónimo por el día en que se cagó encima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Ella siempre había tenido problemas con la comida que servían en la escuela. Principalmente con la sopa de verduras. El padre, que era médico, siempre le estaba firmando certificados para que no comiese algunas cosas. El resto de los chicos le teníamos bronca. Por eso y porque era antipática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Los jueves era el día de la sopa de verduras. Hay que reconocer que era una cosa horrible. Yo tenía la idea de que la hacían con los restos de todos los vegetales que iban sobrando durante la semana. Era una mezcla acuosa de color marrón oscuro con gusto a agua caliente y sal. En cada cucharada se veía flotar algo inidentificable y descolorido de tanto hervor. A los alumnos nos repugnaba pero la tomábamos igual sorbiéndola en tragos rápidos y sin mirar la cuchara. No lo hacíamos ni por el hambre ni por el postre que nos estaba vedado si no nos la terminábamos, sino más bien como demostración de valentía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Lo de Ana fue una venganza aunque no sospechamos que iba a terminar así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Ella era la típica buchona que no dejaba que nadie se copie y por cualquier cosa le iba a lloriquear a la maestra. Una tarde la chica se desubicó yéndole a contar sobre cómo nos habíamos copiado algunos en la prueba de biología. Yo creo que ella se tiene que haber visto venir algo porque al día siguiente casi todos se habían puesto a favor de nosotros y durante toda la mañana estuvieron corriendo los papelitos con mensajes secretos delante de sus narices, pero a ella nadie le dirigió la palabra. Era un jueves. Al sonar el timbre para ir a comer, todos salimos disparados dejándola última. Cuando ella llegó al salón comedo, ya estábamos sentados revolviendo nuestras sopas de verdura. La chica entró en la sala despacio. Se notaba que estaba alerta. Se sentó. Entonces, a una señal de Pablito nos paramos todos a la vez. Aunque ella era la más alta del grado, la agarramos entre varios mientras otros controlaban que no viniese ninguna maestra. Le hicimos tomar como cinco platos de la asquerosidad esa, hasta que empezó con las arcadas. La soltamos antes de que vomitase. Pobre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Cuando volvimos al aula estábamos todos más tranquilos, pero de repente, en el medio de la clase con la Señorita Marta, del fondo empezó a venir un olor a cloaca fermentada que no se podía creer. Nos dimos vuelta para mirar, y ahí estaba Ana, en el último asiento, toda colorada y con los ojos llenos de lágrimas. En el momento no me di cuenta, pero cada vez que rememoro la escena, me parece verla a ella rodeada de un halo de vapor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -Giráldez, ¿te sentís bien? -preguntó la Señorita Marta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Ana no contestó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -Giráldez, ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? -Se acercó preocupada la señorita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Ana abrió la boca para hablar, pero nuestras risas ahogadas la hicieron pucherear. El olor a mierda era cada vez más intolerable. Alguno dijo “Ana se tiró un pedo” y todos reímos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Ana volvió a abrir a abrir la boca y pareció que susurraba algo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -Qué ibas a decir, Giráldez -insistió la maestra- No te oí, querida. ¿Qué dijiste?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Entonces, Ana, que se había largado a llorar, le gritó entre hipos y sollozos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -¡Que me hice caca encima porque me hizo mal la sopa verduras!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Al día siguiente, al comienzo de la primera hora, la Señorita Marta nos dio un mini discurso sobre no burlarse de la gente que tiene problemas con su sistema digestivo, que hay gente más débil que otra y que hay que respetarla. Eso bastó para que nos pasemos toda la mañana riéndonos de ella.  La pobre ni siquiera se animó a salir al recreo hasta que en un momento, antes de que entrase la maestra al aula, se paró en su banco y con toda dignidad nos dijo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -¡Basta! ¡No quiero que se burlen más de mi sistema digestivo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;   Desde entonces la llamamos "Sistema Digestivo".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Un par de años después, ya en el secundario, Ana se trató de suicidar. Fue un jueves a la noche. Día de sopa. Dicen que se tomó 200mg de clonazepam pero antes de que pudiese digerirlos, vomitó casi todo. A partir de ahí ella no se acuerda de nada pero dicen que fue a la verdulería y se compró diez bandejas de verdurita para sopa. La encontró la portera en la mañana del viernes, comiendo las verduras crudas como si fueran pochoclo en los escalones de entrada al colegio completamente drogada. Dice la mujer que cuando le preguntó si se sentía bien, ella le contestó que sí. Que mejor que nunca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    -¡Ya me vengué de esta sopa de mierda! –gritó mientras agitaba en el aire las bandejitas de sopa vacías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;    Después vomitó de nuevo y se puso a llorar hasta que llegó la policía, la ambulancia y los padres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 102, 51);"&gt;     Pobre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-188652480392185994?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/188652480392185994/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=188652480392185994&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/188652480392185994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/188652480392185994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2010/11/sopa-de-verduras.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(204, 153, 51);&quot;&gt;Sopa de verduras&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-8370761058180461204</id><published>2010-11-03T02:24:00.004-03:00</published><updated>2010-11-03T02:35:09.060-03:00</updated><title type='text'>La Señora</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Acordate: -le repitió Rosa con afecto- La cabeza siempre gacha. No la mires a menos que ella lo pida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Hacía seis meses que trabajaba en la casa y todavía no conocía a su patrona. Algunos empleados sin embargo, estaban hacía varios años y tampoco la habían visto nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Que la Señora te quiera conocer es un privilegio -le dijo el ama de llaves- Estate agradecida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Le acomodó el uniforme, le prolijó la vincha y le abrió la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde entró tímidamente a la habitación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Pasá nena -dijo la vieja con tono autoritario- ¿O esperás que te vaya a traer de la manito?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde se ubicó en el centro del cuarto, delante de la silla de ruedas de su patrona, sin mirarle la cara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Así que sos huérfana y tu hermana está internada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La chica asintió incómoda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Qué le pasa a tu hermana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde no contestó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Te estoy hablando. Contestame cuando te hablo. Qué le pasa a tu hermana.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde dudó. Cuando habló lo hizo en voz muy baja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Es retrasada mental severa y no se puede quedar sola en casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Nació así o tuvo alguna enfermedad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Nació así…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Bueno -dijo la vieja- Vos tuviste suerte. Podrías haber nacido peor de lo que naciste. ¿No?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde agachó más la cabeza y sintió que el rubor le cubría el rostro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Cuando te pregunto algo contestame -dijo la vieja en tono gélido- Podrías haber sido más estúpida. ¿No?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde asintió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Agarrá la crema que hay sobre aquella cómoda y vení a masajearme los pies.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde agarró el pote de crema y se agachó a los pies de la vieja. Comenzó a sacarle un zapato con delicadeza pero la mujer la empujó hacia atrás. Matilde cayó sentada sobre la alfombra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No te dije que me saques el zapato -dijo la mujer- Acostumbrate a hacer la cosas cuando te las digo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde se mantuvo mirando hacia abajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Y ahora andate.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La chica dudó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Puedo levantarme? -preguntó en voz baja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Veo que vas aprendiendo! –exclamó la vieja- No. Ya que estás, salí del cuarto en cuatro patas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde caminó en cuatro patas hasta la puerta. Cuando llegó ahí se quedó esperando la orden.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No exageres. Estúpida-dijo la vieja- Levantate y abrí la puerta. ¿O pretendés que te la abra yo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La vieja hacía ir a Matilde todas las tardes a la hora del té. Tenía que servirla y masajearle los pies mientras la mujer merendaba. Matilde sentía que los otros empleados la miraban con envidia. Cada vez que ella entraba a un lugar en donde estaban charlando, se callaban de repente como si tuviesen miedo de que los fuese a buchonear; pero lo que más le dolía a ella, era el deterioro de la relación con Rosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Qué se siente ser la preferida de la Señora? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Nada -contestaba Matilde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Dale! ¡Contame! ¿Qué hacen juntas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Toma el té... Miramos televisión... Nada…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Vos sabés que yo hace ocho años que estoy acá, y no la conozco? Contame. ¿Es verdad que no tenés que mirarla a la cara? ¿Te trata bien?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Qué sé yo… Más o menos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Claro… ahora resulta que como sos la preferida de la Señora no hablás con el resto del personal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Durante la semana Matilde cumplía órdenes. Los domingos visitaba a Mónica en el hospital. Se quedaba todo el día. Si había sol iban al jardín; si llovía, se quedaban en la sala general. Matilde llevaba sándwiches de miga,  galletitas dulces y gaseosa. Mónica le preguntaba del trabajo y Matilde le inventaba historias sobre la maravillosa vida en la mansión y los privilegios que tenía por el importante cargo que ocupaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-La Señora es mi amiga. Me convida con masas de crema y miramos juntas la televisión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Mónica se ponía tan feliz con la suerte de su hermana, que Matilde sentía que era la única persona en el mundo que alguna vez la había querido. Estar con ella era lo que hacía más llevadera a su vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Cuando junte plata te voy a sacar de acá y nos vamos a ir a vivir las dos a Miami.  Vas a ver qué lindo, porque ahí siempre es verano. La gente trabaja pocas horas al día y vamos a poder estar juntas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Por la noche, Matilde volvía a su puesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Algunos días la vieja aprovechaba las noticias que veían para hacerle preguntas sobre sus padres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Y vos serás hija del mismo padre que tu hermana o serás como los negros esos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No… soy hija del mismo padre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Qué sabés? Si tu mamá era putita no te lo iba a decir a vos. ¿No?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Y tu papá era borracho como éste o tenía otro tipo de tara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No Señora… era albañil...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Y sí. A esa gente la cabeza no le da para otras cosas. Como a vos, que sos sirvienta. ¿No es cierto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Sí...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Tuviste suerte de quedar huérfana, o no hubieses tenido el privilegio de trabajar acá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Cierta tarde dieron un programa sobre la discapacidad mental. Matilde masajeaba los pies de la Señora intentando prestar atención al programa. La vieja sorbía el té en silencio. Cuando terminó su hora, la chica juntó las cosas y empezó a cargar la bandeja para irse hasta que escuchó el comentario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Estaba pensando en que te voy a necesitar acá todos los días. No vas a salir más los domingos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde se quedó congelada un instante. Estuvo a punto de asentir, pero habló.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No puedo, Señora. Los domingos visito a mi hermana…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Visitabas –contestó la vieja con sequedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde sintió algo muy parecido al miedo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Por favor, Señora –dijo en voz muy baja- le suplico que me permita salir a visitarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Para qué querés ir a ver a esa mogólica? –contestó la vieja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Por favor, Señora…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-No me contestaste. ¿Para qué querés ir a ver a esa mogólica?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Por favor Señora… -repitió Matilde.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Por favor, Señora! ¡Por favor Señora! –se burló la mujer- ¿Y tu hermana es tan tarada como los inútiles del programa éste que están dando?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;A Matilde se le aceleró la respiración. Percibía el corazón latiéndole en todo el cuerpo. Por primera vez en dos años, levantó la cabeza y miró a su patrona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Qué hacés, estúpida? ¿Quién te dio permiso para mirarme?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;A la chica le sorprendió encontrar a una mujer muy joven y elegante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Qué me mirás? –gritó la Señora- ¿Te contagiaste de la mogólica de tu hermana?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde sintió que el calor volvía a inundar su rostro como en su primera entrevista, pero esta vez, no agachó la cabeza. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Negra de mierda y mogólica como tu hermanita! -canturreó la Señora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde la escuchaba casi con asombro. Como si después de todo ese tiempo descubriese por primera vez el significado de las palabras que oía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Negrita de mierda! ¡Negra y mogólica como tu hermana! ¡Como tu hermana la imbécil! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde notó que una furia viva se le abría paso desde el estómago.  Agarró la bandeja y la lanzó contra la vieja. La taza de porcelana, se estrelló en el piso haciéndose añicos. La azucarera golpeó en el borde de la silla de ruedas. Millones de granos de azúcar cayeron sobre la manta que cubría las piernas de su patrona. La mujer rió a carcajadas esquivando el ataque.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Más mogólica que tu hermana! ¡Más mogólica que tu hermana! –cantó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde se le lanzó encima y le dio un golpe brutal en la cabeza. Inmediatamente sintió la necesidad imposible de volver el tiempo atrás unos segundos para no repetir la acción. La Señora bamboleó su cabeza unos instantes. Un hilo de sangre brotaba de su nariz. Se limpió con la mano y miró a Matilde asombrada. Después, sonrió. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Tu hermanita la mogólica! ¡Tu hermanita la mogólica! –dijo en un susurro cargado de odio- ¿Qué serías capaz de hacer por esa mogólica que no sirve para nada?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Entonces una ira animal se apoderó de Matilde que se lanzó sobre el cuello de la mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La otra intentó zafarse pero no pudo. El odio de la chica era puro poder. La cara de la mujer empezó a ponerse morada. Los ojos comenzaron a salirse de sus órbitas. Intentaba manotear pero la fuerza de la chica era irreductible. En la televisión sonó otra vez la música del comienzo del programa. Alguien golpeaba la puerta de la habitación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Señora! ¡Matilde! ¡¿Están bien?! –gritaba desde fuera el ama de llaves.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde escuchó el llamado como desde la lejanía. Miró hacia un costado y vio el desorden. Volvió a mirar a la mujer que se asfixiaba aún sangrando por la nariz. Soltó. La mujer respiró y tosió hasta que recuperó el color.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Señora! –gritaba el ama de llaves- ¡¿Están bien?! ¡Por favor contesten!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La chica se levantó horrorizada de sí misma. Se miraba las manos como si estuviesen llenas de sangre. Se dio vuelta y corrió hacia la puerta.  Afuera, el ama de llaves volvió a golpear.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Te olvidás de llevarte la bandeja! –dijo su patrona, todavía resollando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Matilde se dio vuelta  y miró las cosas tiradas por todos lados. Tenía los ojos muy abiertos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Rápidamente juntó la tetera, la taza, la azucarera. Se incorporó y aún con expresión de horror en su cara, miró hacia abajo y esperó la orden.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Señora! ¡Voy a entrar! ¡Matilde! ¡Contesten!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Andate así se calla Herminia de una vez por todas -ordenó la Señora- Y mañana a la misma hora con el té. Entrá sin llamar. Como siempre. Y sin mirarme.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-8370761058180461204?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/8370761058180461204/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=8370761058180461204&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/8370761058180461204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/8370761058180461204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2010/11/la-senora.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(102, 102, 102);&quot;&gt;La Señora&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-7097915552223328451</id><published>2010-10-27T02:02:00.009-03:00</published><updated>2010-10-27T12:07:13.555-03:00</updated><title type='text'>El juego de química</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Lo mejor de los caracoles es la lentitud. Está bueno para poder jugar tranquilos al hospital de animales. El juego consiste en armar camitas con cajas de fósforos o con maderas. Las ponemos una al lado de la otra como a las camas de los hospitales y ahí ponemos a los animalitos. Mis primos y yo hacemos de médicos o enfermeros. La abuela nos regaló una sábana vieja que cortamos en pedazos para tapar a los bichos. Ahora el hospital está cerrado por el tema de los ladrones, pero los mejores enfermos eran los caracoles. Claro que a veces usábamos ranas, aunque teníamos que clavarlas con un alfiler a la madera de la cama para que no se fueran. Una vez, hasta conseguimos un ratón. Lo cazó el primo Pablo después de acorralarlo contra un árbol. Mamá se enojó mucho con lo del ratón, porque para que se quedase quieto, tuvimos que usar clavos que llegaron a la madera del piso y la sangre dejó una mancha que hubo que frotar varias veces hasta poderla sacar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los caracoles en cambio se quedaban quietos un buen rato después de ingresar al hospital. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Si intentaban levantarse de la cama, los acompañábamos con calma, tratándolos con dulzura. Les explicábamos que debían quedarse ahí hasta sanar por completo. Los volvíamos a recostar despacio y esperábamos a que se durmiesen. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Una noche se escapó un paciente. Lo buscamos por toda la clínica pero no lo encontramos. El director citó al personal completo y nos prohibió hablar del tema con nadie. Ni con nuestros familiares y mucho menos con la prensa. Desde entonces, a la hora de dormir, a todos los dejamos bien amarrados a sus camas. La mayoría tienen problemas neurológicos graves, así que si no se los puede vigilar continuamente, hay que atarlos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Mamá se enojó porque le gastamos casi toda la cinta adhesiva. Además, varios caracoles murieron asfixiados. Mi prima Maia lloró mucho por eso. Quiso que los enterremos como corresponde, así que les hicimos el funeral en el jardín del fondo mientras Julio tocaba la marcha fúnebre en la flauta que nos regaló la abuela. Fue un momento muy triste porque teníamos menos caracoles. Después, Pablo nos explicó que había que pegarlos a la cama con más suavidad y menos cinta, para que pudiesen respirar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Pero lo mejor vino cuando la prima Elizabeth, trajo el juego de química. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los experimentos comenzaron con un éxito rotundo desde que empezamos con los preparados del laboratorio. Algunos pacientes cambiaban de color y otros se inflaban como globos. A los que morían los enterrábamos en el cementerio del fondo del hospital durante la noche. A otros en cambio, los químicos les causaban un efecto diferente. Se ponían nerviosos y empezaban a dar vueltas por toda la sala. Los teníamos que agarrar entre cuatro o cinco enfermeros. Estaban también los que se iban durmiendo de a poco y se morían tan despacio que casi no nos dábamos cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Es la mejor manera de morir -dijo la prima Elizabeth.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los de mayor triunfo fueron los ensayos con el crecimiento molecular. Numerosos internados alcanzaban a tener cuatro veces su tamaño. Después se deshinchaban de a poco pero cada vez necesitaban menos cantidad de preparado para crecer. Algunos explotaban.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Mamá se enojó muchísimo cuando explotaron tres ranas en una misma mañana. Nos tuvo a mí y a todos los primos limpiando todo el día y durante varias semanas encontramos partecitas de achuras en los lugares menos pensados de la casa. Sobre las molduras de las paredes, al costado de una pata de la vitrina o hasta dentro del samovar ruso que la abuela tenía de adorno bajo la ventana y que de repente empezó a oler mal. Era como si esos restos se hubiesen escondido por su cuenta y para que los fuésemos encontrando por el olor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Durante un tiempo experimentamos con la velocidad. Los caracoles, que siempre habían sido tan lentos, empezaron a correr más rápido que las cucarachas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los pacientes se trepaban por las paredes como insectos. Se deslizaban con rapidez dejando rastros de la baba amarilla. Yo creo que eso es lo que los mantiene adheridos a las paredes y al techo. A veces estaban días enteros hasta que caían rendidos pero felices. Entonces los acompañábamos a sus camas y podíamos ver la alegría en sus rostros. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;El problema vino cuando juntamos los dos experimentos: el de la velocidad y el del tamaño. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Las ranas se volvieron tan grandes como perros, y de tan rápido que corrían casi ni las veíamos. Por suerte ninguna reventó. Simplemente se iban desinflando hasta que sólo quedaba la piel. A Pablo se le ocurrió que haciéndoles un agujerito en la cabeza, las podríamos inflar de nuevo para usar de globos, pero los bichos, que todavía estaban vivos, chillaban tanto que nos hacían doler los oídos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Con los caracoles fue diferente. Probamos inyectando a cientos, porque los líquidos juntos parecían no hacerles efecto. Un mes después, empezaron a crecer de a poco y una mañana despertaron enormes y empezaron a correr.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Por suerte mamá, que es enfermera, estaba en el hospital. Se hubiese enfurecido de ver cómo los animales rompían las puertas y las ventanas para salir de la casa a los saltos. Pero como esa semana tuvo problemas en su trabajo, estuvimos solos en casa y cuando volvió, cansada y ojerosa, ni se mosqueó cuando le dijimos que habían entrado ladrones y por eso estaba todo roto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los pacientes crecieron el cuádruple de su tamaño y adquirieron una fuerza inusitada aunque ninguno se tornó agresivo con el personal. Sin embargo, forzaron las rejas del hospital y se escaparon causando pánico en las calles. No habíamos tenido en cuenta el efecto tardío de ciertos organismos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Me parece que les dimos demasiado del químico –dijo Pablo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Vino el ejército armado y cortó las calles. Nosotros seguimos el conflicto por la televisión porque la abuela dormía y no tenemos permiso para salir a la calle cuando ella duerme. Mataron a todos, cosa completamente innecesaria porque seguramente iban a volver en poco tiempo a su tamaño y fuerza normales. Pero eran cientos. Algunos, hasta remontaban vuelo. Fue la primera vez que vimos volar a un caracol. Los soldados les disparaban en el aire y los bichos explotaban en miles de colores que fosforescían en el cielo nocturno como fuegos artificiales. Los vecinos aplaudían pensando que era un espectáculo montado. La gente salía a la calle con sus niños pese a que los militares y la policía intentaban hacerlos entrar. Por suerte nadie se dio cuenta de que habían salido de casa y como la abuela justo estaba durmiendo y se perdió todo, le dijo a mamá que por culpa de ese espectáculo de cuarta que había montado el gobierno, habían entrado ladrones a nuestra casa y habían destrozado todo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;El juego de química quedó destruido pero Elizabeth nos dijo que iba a conseguir otro antes de que termine el verano. Ya estamos planeando reconstruir el hospital, aunque con más precauciones para que los pacientes no puedan huir. También se nos ocurrió probar con palomas, además de con caracoles y ranas. Julio sugirió cucarachas, que con el calor está lleno. A Maia, a Elizabeth y a mí, no nos gustan los insectos y mucho menos gigantes, pero Julio nos prometió que con cuidado no iba a haber problemas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Pensamos en usar el cuarto de las herramientas. El que era del abuelo. Nosotros ahí tenemos prohibida la entrada porque hay cosas peligrosas, así que tenemos que hacerlo en secreto. Total… La abuela, pobre; no se da cuenta de nada, y mamá cada verz está menos en casa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Es que es enfermera. Trabaja tanto…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-7097915552223328451?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/7097915552223328451/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=7097915552223328451&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/7097915552223328451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/7097915552223328451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2010/10/el-juego-de-quimica.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(51, 153, 153);&quot;&gt;El juego de química&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-345211478467424853</id><published>2010-10-06T02:05:00.010-03:00</published><updated>2010-10-06T03:04:56.462-03:00</updated><title type='text'>La última navidad</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;&lt;br /&gt;A Milena no le gustaba el abuelo. Siempre le había dado miedo. Decrépito. Silencioso. Perdido dentro de sí. No le recordaba tiempos mejores. Lo había conocido decadente y senil. Unos años atrás, había empeorado y lo habían puesto en un geriátrico. Entonces su casa empezó a tener luz. Ya no había ese olor agrio a orina y a piel vieja ni reinaban las penumbras durante la noche con esa lamparita de 40 watts que su madre dejaba encendida "por las dudas”. El nacimiento de Lucas terminó de barrer los recuerdos tenebrosos que habían quedado de ese hombre. El bullicio del bebé había recuperado los colores que él se había llevado. El abuelo siempre había sido como un espectro cuando vivía con ellos. Los primos también le temían. Ninguno se animaba a acercársele. Por eso cuando mamá le dijo que tenían que llevarlo a vivir a un lugar en donde lo pudieran atender mejor, Milena sintió alivio. La noche anterior a la internación, se asomó a espiarlo mientras dormía. Se paró al lado de su cama porque quería entender qué era lo que le daba tanto miedo de esa persona ajada. Estuvo allí un largo rato contemplando las arrugas y escuchando la respiración dificultosa hasta que sintió que ese ser, era nada más que un pobre vejestorio desfalleciente. Cuando creyó que se había reconciliado con esa parte de sus fantasías, empezó a irse a su dormitorio. Antes de cerrar la puerta, un movimiento ínfimo le llamó la atención. Con cierta desconfianza se giró para mirar el camastro del viejo. Todo parecía estar igual. Para asegurarse se aproximó otra vez al hombre. Por un instante le pareció que no respiraba. Acercó su cara a la de él para poder oír mejor, y cuando estaba a unos quince centímetros, inesperadamente el viejo abrió sus ojos y la miró. Milena retrocedió tropezando consigo misma. Le pareció ver un destello feroz en esa mirada. Después corrió a su cuarto y se encerró. Permaneció despierta hasta la madrugada, cuando empezó a escuchar los primeros movimientos en la casa, y dejó de sentir que estaba sola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La noticia la golpeó como una bofetada. "El abuelo va a venir a pasar las fiestas con nosotros".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Lo peor no era eso sino que además iba a dormir con ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Por qué? -dijo suplicante- ¿Por qué no ponen a Lucas a dormir conmigo y el abuelo no duerme en su cuarto como antes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Porque ahora ese es el cuarto de Lucas que tiene que estar al lado del mío por si llora de noche o hay que darle la mamadera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡Por favor mamá! ¡Dejame dormir a mí con Lucas entonces!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Milena, no sigas con estas estupideces. El abuelo no puede dormir solo. Lo sabés. Y además ya sos lo bastante grandecita como para poder colaborar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La víspera de la llegada, Milena soñó con un largo corredor sin salida. El viejo decrépito la perseguía arrastrándose. Estiraba sus manos en garra hacia ella intentando asirle los tobillos. De repente no era uno sino varios los vejestorios que ahora intentaban trepar por su cuerpo como insectos gigantescos que quisieran devorarla viva. Ella trataba de quitárselos de encima, pero siempre eran más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La despertó su propio grito. Pasó el resto de la noche deseando con fuerza que el hombre muriese en el geriátrico antes del amanecer, y como siempre que le atacaba el pánico, pudo dormirse recién cuando empezó a clarear y las primeras luces se filtraron en el dormitorio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La casa nunca había estado tan alegre. Toda la familia parecía estar contenta. El árbol resplandecía en el centro de la sala y Lucas  disfrutaba de su primera navidad. El abuelo, más inerte que nunca, no había podido opacar esa vida nueva que bullía en todos los rincones. Desde que había llegado a media mañana, los resquemores  de Milena se habían ido desvaneciendo bajo el sol navideño. Ahora jugaba feliz con sus primos mientras esperaban que dieran las doce para poder abrir los regalos. Se respiraba el aire de las vacaciones cercanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Sin embargo, cuando la fiesta terminó y llegó la hora de dormir, sus temores volvieron.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Los padres acostaron con esfuerzo al abuelo en el camastro de al lado suyo. Cuando se fueron ella se prometió no dormir. Lo vigiló un rato, pero la excitación de la fiesta y el insomnio de la noche anterior la hicieron caer en un profundo sueño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La despertó un movimiento a sus pies. Lo primero que miró fue la cama del viejo, pero estaba vacía. Sintió un vértigo repentino. Alguien le tironeaba de las sábanas. Se incorporó en el lecho con la respiración entrecortada y lo vio. Estaba en el piso intentando trepar a la cama de ella. La chica intentó gritar pero apenas pudo soltar un sonido imperceptible. El hombre estiraba sus garras esqueléticas hacia los pies desnudos de ella. Un ronquido gutural salía de su garganta hueca. Entonces Milena saltó de la cama esquivándolo como un gato salvaje y el grito por fin se abrió paso por su garganta. Corrió atravesando la casa hasta el dormitorio de sus padres que despertaron sobresaltados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¡El abuelo! -chillaba histérica sin explicar más- ¡El abuelo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Los padres corrieron a la habitación de la chica mientras en el cuarto de al lado su hermanito se ponía a llorar despabilado por el griterío. Milena se acostó sollozando en la cama de papá y mamá. Todavía asustada, se tapó con la frazada hasta la cabeza y esperó alerta a que sus padres volvieran, pero el grito de su madre la hizo saltar otra vez. Con miedo volvió hasta su dormitorio. Sentada en el piso a los pies de su cama estaba su mamá, sosteniendo al abuelo entre sus brazos. Su marido intentaba separarla con dulzura. Milena se acercó y vio que el hombre estaba muerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Mejor, María… -decía su padre- Es lo mejor. Murió sin sufrir…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Hay que llamar a una ambulancia –dijo la madre con voz quebrada- Y Justo el día de navidad…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Atendé a Lucas, Milena, por favor –dijo su padre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Está bien, dejá. Yo voy –dijo mamá secándose una lágrima- para ella fue un golpe muy fuerte despertar y verlo así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La madre se detuvo un instante en el marco de la puerta, abrazó a su hija y la besó con fuerza. Luego fue a atender al bebé. El padre tapó el cuerpo con una manta y empezó a irse. Milena estaba congelada sin terminar de entender.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-¿Te querés quedar un rato con él, para despedirte? –le preguntó su papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;La chica asintió.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;-Estaba muy anciano, ¿sabés? –Le explicó su padre antes de salir- Esto es lo mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Le apoyó una mano cariñosa en el hombro y se fue. Cuando finalmente se quedó a solas con el viejo, ella le descubrió el rostro. Le pareció ver un movimiento mínimo en sus labios. La chica se levantó en silencio y agarró un espejito de mano de su mesa de luz. Como había visto hacer en algunas películas, lo puso bajo la nariz del hombre. El espejo se empañó ligeramente. Milena sintió una especie de euforia. Miró a la puerta de entrada a su cuarto. Desde lejos se escuchaba el sonido de su padre marcar el teléfono y avisar a la gente sobre la muerte del abuelo. Su madre preparaba en la cocina la mamadera de Lucas. Casi con amor, Milena miró a ese ser tan indefenso. Después, con suavidad, le presionó las fosas nasales y tapó su boca. Le sorprendió la poca fuerza que tuvo que hacer, y la rapidez con que pasó todo. Apenas un par de minutos. Luego lo volvió a recostar con dulzura en el piso, lo tapó nuevamente con la colcha, y fue, como buena hija, a ayudar a mamá con las cosas de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-345211478467424853?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/345211478467424853/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=345211478467424853&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/345211478467424853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/345211478467424853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2010/10/la-ultima-navidad.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(102, 102, 102);&quot;&gt;La última navidad&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-4291206360383168773</id><published>2008-09-11T10:23:00.012-03:00</published><updated>2009-10-23T14:04:49.369-03:00</updated><title type='text'>El premio</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;&lt;br /&gt;-Si echásemos ahora un cadáver con algo pesado para que se hunda, - dijo Sofía- nadie lo encontraría hasta el verano próximo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Le faltaba poco para cumplir los catorce años y era la más grande.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y cuánto falta para el verano? -preguntó Natalia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Estábamos las tres sentadas en el borde de la pileta de nuestra casa mirando el agua podrida. En invierno se ponía  de un verde oscuro muy opaco. La imposibilidad de ver el fondo daba la sensación de gran profundidad. Ahí podía ocultarse cualquier cosa. Un noviembre, al vaciarla, papá había encontrado la cuchilla de carnicero que usaba para los asados y que había desaparecido tres meses atrás. Estuvo varios días preguntando retóricamente cómo había llegado allí. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Capaz que alguien se salvó de ser acuchillado –había bromeado Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Ahora, desde dentro de la casa, Marta, la esposa de nuestro padre, nos preparaba la merienda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-En cualquier momento nos llama para tomar la leche -dijo Sofía- Tenemos que decidirnos ya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Ella lo tenía decidido. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Estemos preparadas -dije sin mucha seguridad- Por las dudas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Entonces estamos las tres de acuerdo -afirmó Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y si justo llega papá? -preguntó Nati.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Papá no va a llegar –contestó secamente Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nos levantamos como tres sonámbulas y entramos. Marta horneaba un bizcochuelo que tenía un olor riquísimo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y si primero comemos?-pregunté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Después -contestó Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nos sentamos a la mesa. La esposa de papá se asomó por la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Les tengo una sorpresa! -dijo sonriendo- ¿Se lavaron las manos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nos fuimos a lavar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Dice que tiene una sorpresa! -susurró Natalia contenta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Andá a buscarlo ahora -me ordenó Sofía en voz baja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Yo había aceptado, pero me sorprendió la orden. Dudé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Andá. ¿Qué esperás? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Pero Marta nos dijo que tiene una sorpresa -volvió a decir Natalia- A lo mejor llega papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-No sé si papá va a llegar -dije yo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-No va a llegar –afirmó Sofía desafiante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Me escabullí por el pasillo hasta el dormitorio de nuestro padre. Abrí el placard y usando los cajones de escalera me trepé hasta el estante superior. Al fondo, bajo unos manteles viejos estaba la caja con el arma. La agarré y volví al baño. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y si no está cargada? -pregunté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Está cargada -dijo Sofía- Papá siempre se enojaba porque ella quería tenerla cargada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿La puedo ver? -dijo Natalia estirando la mano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-No -le contesté esquivándola- sos muy chiquita para esto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Volvimos al comedor. Yo llevaba el revólver en el buzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Dámelo-me dijo Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Se lo pasé por debajo de la mesa. Natalia agarró el termo de café con leche para servirse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Después -la frenó Sofía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-No -lloriqueó Nati- ¡Quiero ahora!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Entró Marta trayendo la bandeja con la torta y la puso sobre la mesa. Se la veía feliz. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-En algún lugar de la torta hay una cosa que tienen que descubrir. La primera que la encuentre tiene un premio –dijo, y canturreando agregó&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Torta con sorpresa... Torta con sorpresa...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Se fue.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Qué hacemos? ¿La comemos? -pregunté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Estás loca? -dijo Sofía- ¿Todavía no entendiste? Seguro que hay una trampa. Capaz que hasta veneno le puso ¡Tiene que ser ahora!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Ahora? –pregunté- Dijimos que “por las dudas”... ¿Estás segura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Noté que le corría sudor por las sienes. Tenía las mejillas sonrosadas. Respiraba agitada. Empezó a sacar el arma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Yo siempre estuve segura porque yo lo sé -dijo- Ustedes no me creen, pero yo lo sé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡No quiero! -exclamó Natalia- ¡Tengo miedo! ¡Quiero esperar a papá!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Callate la boca mocosa! -gritó Sofía agitando el arma en el aire- ¡Papá no va a volver más!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡¿Y si no es verdad?! –me lancé yo- ¡¿Y si ella no lo mató y es verdad lo que dijo?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡¿Qué decís?! ¡Estúpida! ¡A vos también te lavó el cerebro! -me increpó- ¿Cuándo cambiaste de opinión? ¡Hasta hace cinco minutos estabas de acuerdo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Escuchamos que Marta venía por el pasillo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Mi idea era que estuviésemos alertas! -dije levantando la voz- ¡Era como un juego y pensé que vos también jugabas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Sofía temblaba de furia. La miró a Natalia y la encaró:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y vos? ¿Vos también pensaste que era un juego?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Natalia se puso a llorar. Yo la miraba a Sofía. Otra vez, todo lo que habíamos hablado me parecía una locura. Sofía estaba completamente loca. Intentaba convencernos desesperada. Hablaba atropelladamente con los ojos desorbitados. Escupía salpicándonos como si ese discurso fuese cuestión de vida o muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡¿No se dan cuenta de que nos miente?! ¡Nos mintió en todo! ¡Nos tiene acá atrapadas para poder matarnos a nosotras también!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Marta entró en el comedor sin mirarnos y se sentó. Yo estiré la mano hacia Sofía, le saqué con suavidad el arma y me la metí de nuevo debajo del buzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿No empezaron a comer? -preguntó sonriendo la mujer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Me paré y me fui hacia la puerta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Dónde vas? -me preguntó Marta sin levantarse de la silla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Miró a Natalia que lloriqueaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Qué pasa querida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Salí al jardín. Me acerqué al borde de la pileta dando la espalda al ventanal. Arrojé el arma al agua. La miré hundirse hasta que desapareció de la vista. Volví al comedor. Natalia masticaba la torta despacio. Sofía daba sorbos al café con leche. Me senté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Quería ver si había renacuajos -le dije sirviéndome una porción de torta- Siempre se llena de renacuajos cuando se pudre el agua.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Coman despacio -dijo la mujer sin abandonar la sonrisa, y volviendo a canturrear agregó -no sea cosa que les caiga mal el bizcochuelo o se atraganten con la sorpresita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿Y vos no comés? -le pregunté con súbita sospecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Natalia se sacó entusiasmada un objeto dorado de la boca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Me tocó a mí! –exclamó feliz alzando la bala en el aire- ¡¿Cuál es el premio?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Ahora no –me respondió Marta . Un gesto pérfido se le dibujó en la cara- Yo voy a esperar a  a que llegue tu padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-4291206360383168773?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/4291206360383168773/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=4291206360383168773&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/4291206360383168773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/4291206360383168773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2008/09/el-premio.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 204);&quot;&gt;El premio&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-335508115507962266</id><published>2008-07-14T12:55:00.008-03:00</published><updated>2008-07-23T00:28:36.161-03:00</updated><title type='text'>Angelito</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;&lt;br /&gt;Mi familia y yo vivimos en una enorme casa. Nosotros le decimos "La Mansión", aunque en el barrio la conocen como "La casa de los monstruos".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Yo soy la más chica. Hace una semana que cumplí los quince y ya estoy enamorada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    En La Mansión vivo con mis padres, mis abuelos, mis tíos y algunos primos. Somos todos hermosos y los vecinos no nos llaman "los monstruos" ni nos tienen miedo por mí o por mis familiares, sino por la vez que se escapó Angelito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Angelito no es malo, pero es un poco impulsivo. A mí me gusta porque es todo blanco y tiene la piel tan transparente que se le marcan las venas hasta en el rostro. Esta característica y sus enormes ojos celestes, hacen que todo su cuerpo parezca resplandecer de azul claro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Cuando duerme, me encanta mirarlo a través de la piedra aguamarina incrustada en la tapa de su cajita. Entonces se bifurca su imagen entre las mil facetas celestes de la piedra y se mezcla con la mía como en un caleidoscopio. Disfruto eso porque me imagino que él y yo nos casamos y tenemos hijos. Yo quiero tener hijos de Angelito y no me importa su edad ni que la gente haya dicho que es un monstruo. Yo lo amo igual aunque no tenga pene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    El día que se escapó, lo tuvimos que volver a meter en la casa entre toda la familia. Era mediodía cuando se oyó el grito de una vecina. Es raro que él esté despierto a esa hora. En general sale de noche cuando nos reunimos todos en el salón rojo a bailar y a cantar. Ángel baja y después de un rato se une tímidamente a nuestro baile. A veces canta. Cuando esto ocurre, el resto de los presentes guardamos un silencio admirado. Su cuerpo refulge tanto que el lugar parece volverse violáceo, entonces, mi tío del medio empieza paulatinamente a acompañarlo, los primos hacemos rondas lentas a su alrededor y al final terminamos todos gritando de felicidad, dando vueltas y saltando por el centro de la pista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Aquel mediodía sentimos un grito y luego otro. Salimos a la calle a ver qué pasaba y ahí estaba Angelito yendo de casa en casa golpeando las puertas mientras reía a carcajadas todo desnudo con esas alitas pequeñas que le salen en la espalda cuando está contento. Me gusta porque es flaco, casi celeste y no tiene ni un solo pelo en todo el cuerpo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Los tíos corrían por la calle llamándolo desesperados. La gente se asomaba a sus ventanas o se precipitaba calle abajo. Los abuelos iban de acá para allá sin saber qué hacer, mis primos y yo mirábamos y aplaudíamos contentos. Papá tuvo que salir con la escopeta. Yo sé que mi padre nunca le haría daño a nadie y sin embargo cuando disparó al aire me asusté, pero por suerte Angelito cayó de espaldas durante un segundo y eso bastó para que lo agarren entre varios. Lo que pasó entonces a mí me dio un poco de impresión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;Angelito empezó a ponerse nervioso. Los ojos le bullían de ira. Empezó a gritar algo indefinido y mientras lo sostenían entre mis ocho parientes más fuertes, empezó a moverse para todos lados con furia. Le salía espuma por la boca, tiraba manotazos para todas partes. Al tío más forzudo que intentaba sostenerlo, casi le saca un ojo de tan profundo que le hizo el rasguño en la cara. A mi papá le tuvieron que dar ocho puntos en la frente. Una de mis tías, la que pudo escabullirse para darle la inyección, tiene la cicatriz en el brazo de un tajo que casi le corta la arteria. Esa vez me quedó bien claro que no conviene hacerlo enojar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    -¿Cuántos años tiene Angelito? -le pregunté una vez a mi abuela más vieja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    -No sé -me contestó-, nadie lo sabe. Estaba en la familia desde que mi propia abuela tenía recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    -¿Y alguna vez se va a morir? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    -Dios quiera que sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Yo no sé por qué mi abuela más vieja querrá que Angelito muera, porque con nosotros es tranquilo, come poco (apenas un par de frutas al día) y casi no ensucia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Admito que el día que se escapó fue un problema. A la tarde vino la policía con una orden del Juez y revisaron toda la casa. Claro que no lo encontraron, porque cuando él duerme se vuelve tan chiquito que muy pocos lo vemos. Por eso me gusta mirarlo cuando está dormido. Lo miro través del aguamarina de la tapa de su cajita. Ahí donde mi reflejo se funde con su imagen entre las mil facetas de la piedra preciosa y me enamoro y quiero ser la madre de sus hijos y aunque sé que eso es imposible, igual lo amo: por su cuerpo, por su color, y porque sé que él también me amará algún día, desde dentro, muy desde dentro de su alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-335508115507962266?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/335508115507962266/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=335508115507962266&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/335508115507962266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/335508115507962266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2008/07/angelito.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(102, 204, 204);&quot;&gt;Angelito&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-5987423603730903141</id><published>2008-06-23T23:28:00.010-03:00</published><updated>2008-06-29T21:04:18.686-03:00</updated><title type='text'>Ataque de apéndice</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);font-size:85%;" &gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apendicitis aguda:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;...En la mayoría de los casos, se produce por una obstrucción que suele estar ocasionada por un fecalito (masa de materia fecal dura y seca) y con menor frecuencia, por cálculos, tumores, cuerpos extraños  o parásitos...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;A los diez años tuve mi primer orgasmo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Papá es médico, mamá católica, y yo, según dicen todos, estúpida; pero no se crean que esto último es tan así. A mí lo que me pasa es que me cuesta hablar bien, o más bien expresar lo que quiero decir, sin embargo leo a la perfección aunque nadie lo sepa y por eso es que sé tantas cosas; porque siempre ando leyendo todos los libros y revistas que hay en casa, desde las cosas de catequesis de mamá hasta las revistas médicas que le mandaban a papá. Leo, inclusive, mejor que mi primo que ahora tiene 13 años. Claro que lo hago a escondidas porque todos creen que yo no sé leer y que cuando agarro los libros miro las letras imitando a la gente grande. Por eso, por todo lo que leo, sé que lo que yo tuve hace casi un año completo, fue un orgasmo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Yo estaba bañándome con el duchador manual, y al llegar a lavarme la parte de la entrepierna me detuve como siempre en sentir esas sensaciones cosquilleantes que se me aparecían cuando lo usaba, pero esa vez, de repente, me estalló el orgasmo en toda la panza como si me hubiesen puesto una bomba por dentro. Enseguida supe lo que era y supe que eso que estaba haciendo era masturbarme, que es un pecado y que las mujeres sanas no lo debemos hacer, por lo tanto yo estaba enferma. A mamá y a papá decidí no decirles nada, porque seguramente se iban a enojar, sobre todo ella que siempre está rezándole a la virgen o enojada. Me prometí a mí misma no hacerlo nunca más, pero me mentí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Empecé a bañarme casi tres o cuatro veces por día y como estaba siempre limpia, me dedicaba a ir directo al grano ni bien meterme en la bañadera. Yo sabía que lo que hacía estaba mal porque lo decían algunos folletos que tenía mamá. Intentaba controlarlo pero no podía. Aún cuando lo intentaba, necesitaba dedicarle aunque fuese unos minutos al duchador. A mamá le llamaba la atención que yo hubiese pasado de hacer tanto escándalo por no querer bañarme, a querer bañarme durante tantas horas. Me limité a explicar con dificultad que el Doctor Socolinsky, a quién me hacía ver en la televisión, había dicho que la higiene era muy importante en los niños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Fue inútil que me insistiesen en que no era necesaria tanta, así que finalmente mi mamá me prohibió mirar al Doctor Socolinsky y esperó a que se me pase el ataque de limpieza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;En realidad lo que me pasó es que seguramente por el exceso de agua que me entraba por el canal de donde sale el pis, amanecí una mañana con un dolor terrible en el costado derecho del vientre. Casi no podía ni moverme, pero como yo no voy al colegio y mamá reza durante toda la mañana, nadie notó que ese día no me levanté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Del dolor no dije nada porque mi papá es médico y supuse que ni bien me tocase se iba a dar cuenta de que tenía todo lleno de agua y entonces, por asociación, iban a entender qué hacía en el baño con el duchador a la hora de bañarme. Eso era del todo terrible. Mamá es capaz de  pegarme muy fuerte cuando está enojada, así que me quedé todo el día en cama esperando que se terminen los pinchazos, pero a la noche, cuando fui a cenar no sólo eran peores, sino que empecé a vomitar sin poder evitarlo. Después de palparme el estómago, papá me dijo que era un ataque de apéndice y, como tenía mucha fiebre, me llevaron al hospital para operarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;En el camino me explicó que cuando uno comía uvas, a veces las semillitas se iban acumulando en el apéndice hasta llenarlo y que había que sacarlo porque se podía infectar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Yo no quería que me operen porque las operaciones me dan miedo, así que entré en la disyuntiva de si decir la verdad o no. Como parecían todos muy apurados por meterme al quirófano, en un momento en el que estaba con mamá y papá a solas en la habitación, les confesé llorando lo del duchador. No lloraba tanto por lo que contaba sino por el miedo a la operación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Mamá se puso blanca como un papel. Tenía los ojos abiertos como dos platos (estas dos oraciones, están en muchos libros y aunque no hablen específicamente de mamá, parecen hechas especialmente para ella en ese momento).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Papá me miraba seriamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;En ese momento entró el camillero para llevarme al quirófano y ellos no parecían haber entendido lo que pasaba porque no hacían nada para que el procedimiento para operarme se terminase, así que mientras me llevaban por el pasillo y durante todo el tiempo que duró mi conciencia hasta que caí dormida, estuve gritando la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡No es un ataque de apéndice! ¡Es agua que me entró de cuando me masturbo con el duchador! ¡Por favor no me operen! ¡Es agua!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;No hubo caso. Los médicos se miraban entre sí y me pareció que la enfermera se reía, pero no parecían entenderme por más que me esforzaba en ser clara. Uno de los enfermeros me dijo que me quede tranquila.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Lo que pasa es que a veces uno come uvas, las semillitas en vez de bajar, se van para el costadito en donde está el apéndice y cuando ya hay muchas semillas, duele. Seguramente es eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Fue muy cariñoso conmigo, pero era obvio que nadie entendía lo que yo estaba queriendo explicar. Seguí intentándolo hasta que me pusieron una cosa en la cara, no pude respirar más y se ve que me dormí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Cuando desperté, mamá parecía haber llorado mucho y papá no estaba. Después de que se me pasó el efecto de la anestesia le pregunté por qué me habían operado igual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Callate la boca -se limitó a ordenarme. Y eso fue todo lo que dijo hasta que volvimos a casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Me preocupó que el duchador ya no estuviese. Por un lado me parecía mejor porque me evitaba pecar e irme al infierno, pero me daba miedo tener ganas incontrolables de usarlo y no tenerlo. De todas formas, no tardé mucho en descubrir formas menos tecnológicas de masturbación.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt; Inclusive mi primo, el que ahora tiene 13, se encargó, algunas veces, de ayudarme a descubrirlas, pero esa noche, la noche en la que llegué después de la operación y los días subsiguientes, las cosas me empezaron a parecer bastante negras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Mamá y papá no hablaban del tema en lo más mínimo. A decir verdad,no hablaban de nada, ni conmigo ni entre sí. Mamá se pasaba mucho tiempo encerrada rezando y papá se iba. Había noches en las que ni siquiera volvía y aparecía recién al día siguiente con algún regalo para mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Una tarde, poco tiempo después de todo eso, llegó a mis manos una revista en donde aparecía dibujado el sistema digestivo y ahí estaba el apéndice a un costadito y colgando. Entonces entendí: al ponerme el duchador abajo, el agua iba subiendo por el intestino hasta llegar al apéndice y llenarlo como si fuese una bombita de agua.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Aquella tarde mamá y papá se habían estado peleando más que de costumbre pero a la hora de la cena la cosa parecía estar mejor porque casi no hablaban así que aproveché ese momento para hacer la pregunta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿puede ser que el chorro vaya subiendo por los intestinos con las semillitas hasta llegar al apéndice y llenarlo como si fuera una bombita de agua?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¿de qué hablás? -contestó papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-del ataque de apéndice y las semillitas de uva -expliqué- ¿puede ser que cuando me ponía el duchador abajo de...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;No pude terminar. Papá se levantó de repente golpeando la mesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Se terminó! -tronó su voz (esta oración también está en muchos libros pero parece especialmente hecha para papá en ese momento)- ¡Qué agua, qué semillitas ni qué carajo! ¡Mierda! ¡Lo que te entra al apéndice es mierda dura y no se hable más del asunto carajo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Terminamos la cena en silencio pero yo estaba teniendo una nueva duda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Esa noche fue rara. Mamá y papá se encerraron en el dormitorio. Yo oía ruidos y discusiones, pero no alcanzaba a entender bien lo que decían. Me daba cuenta de que mamá estaba llorando a los gritos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;De repente, se abrió la puerta y vi que pasaba mi papá con la valija que usábamos para irnos de vacaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Eso es lo que me mandó tu Dios! ¡Una hija puta y una esposa frígida!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Yo sabía lo que quería decir frígida porque lo había leído en los libros. Frígida era que mamá nunca había tenido un orgasmo ni con el duchador ni de ninguna otra manera y eso no debería ser muy lindo. Casi que debería ser más lindo ser puta, pero yo tenía dudas más importantes en ese momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Mamá le imploraba a los gritos que no se fuese, pero él se fue igual sin siquiera saludarme y pasó casi un año hasta que lo volví a ver de nuevo hace muy poco, pero antes, esa noche, vino mamá llorando a mi cuarto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Se metió conmigo en la cama y me abrazó muy fuerte. Casi no me dejaba respirar pero como la vi cariñosa aproveché para hacerle la pregunta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-entonces lo que el agua empuja por los intestinos hasta meterla en el apéndice, ¿es la mierda?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Mamá me voló la cara de un sopapo (esta oración nunca la vi aplicada a mí cara, pero está en los libros y parece hecha especialmente para este momento). Fue tan fuerte que la cabeza me quedó zumbando por un rato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Ella salió corriendo del cuarto mientras gritaba y se encerró en su pieza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Yo me quedé llorando de la bronca y la sorpresa que me había causado el golpe y después de un rato me levanté y me asomé a mirar a mi madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Estaba acurrucada en su cama envuelta en sus sábanas y llorando en silencio justo bajo el cuadrito de la Virgen María que tenía sobre la pared.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Me dio pena. Me acerqué y la abracé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;A&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;hora entendía todo: mamá era virgen, por eso era frígida. Me preguntaba si la virgencita también era frígida. Seguramente, saber que ella era parecida a esa mujer que admiraba tanto la pondría contenta. Pensé en preguntárselo, pero no soy tan estúpida, si quería alegrarla iba a tener que elegir otro momento. Ese, no era el indicado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-5987423603730903141?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/5987423603730903141/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=5987423603730903141&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/5987423603730903141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/5987423603730903141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2008/06/ataque-de-apndice.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 204);&quot;&gt;Ataque de apéndice&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-1314946964660501689</id><published>2008-05-14T01:16:00.018-03:00</published><updated>2009-10-23T14:07:41.587-03:00</updated><title type='text'>La hermanita</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Y al final bastan unos segundos para hacer volar por los aires todo lo que uno creyó siempre. Y no es una pavada darse cuenta de que crecimos en el error y en el engaño de las apariencias. Cuando nos damos cuenta de esto, se derrumba hasta la confianza en nuestra propia intuición, o peor aún, nos damos cuenta de que en realidad nunca existió tal intuición. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Mariano y yo nos reencontrábamos después de veinte años sin vernos. Nos habíamos conocido en el ochenta y uno, dos meses antes de la muerte de su hermanita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Ni bien conocernos congeniamos, en parte porque teníamos la misma edad y mucho en común, en parte porque ese día a él se lo veía mal de ánimo y muy drogado y a mí, pese a mis quince años, ya me empezaban a gustar los adictos a cualquier cosa por quienes sufrir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Yo vivía con mamá, no porque lo prefiriera sino porque tenía miedo de que intentase suicidarse si le decía que me quería ir a vivir con papá. Por eso la odiaba, porque cada vez que no conseguía sus propósitos intentaba suicidarse. No es que me preocupase que se muriese, al contrario, pensar en su ausencia me tranquilizaba; lo que me preocupaba era llegar a quedarme con cargos de conciencia para siempre y tener que hacer terapia de por vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Mariano vivía con sus padres que eran la clase de padres que yo hubiese querido tener y con su hermanita Down de siete años. La nena había sobrevivido a la operación de una cardiopatía congénita, pero murió baleada poco tiempo después en un robo casual por un delincuente común que nunca más apareció.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Mejor -había dicho mi madre cuando se enteró- si después crecía se iban a tener que hacer cargo para siempre de la chica mogólica.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Yo a ella le discutía todo, pero eso no se lo discutí porque desde hacía un par de años que había empezado a pensar por mí misma y me parecía estúpido discutir semejante idiotez pero sobre todo me parecía tristísimo el dolor tan silencioso de aquellos padres. Y por Mariano, que guardaba un silencio empecinado sobre el tema.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;A papá también lo odiaba, más que nada porque sentía que nos había abandonado dejándome a mí la responsabilidad de los intentos de suicidio de mamá, pero vivir con él era más fácil, siempre me daba todo el dinero que le pedía y no lloraba a los gritos cuando alguien no estaba de acuerdo con lo que él decía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Mariano y yo nos juntábamos en su casa a charlar, fumar porro y escuchar música casi todos los días. Siempre durante la noche cuando todos se habían ido a dormir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;A medida que íbamos creciendo, él se volvía más fanático de las drogas y cada vez hablaba menos con sus padres. Eso me llamaba la atención, porque ambos parecían buena gente pese a ser padres. Al viejo lo habían nombrado juez de algo. A mí no me gustaban mucho los jueces, pero el tipo este era buenazo y por eso lo quería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Tené cuidado con esa gente que nadie llega a juez siendo buenito -me decía mi mamá, que aunque a veces la acertaba, era la persona menos indicada para dar consejos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Ellos eran simplemente los padres que yo hubiese querido tener, p&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;ero Mariano se cerraba cada vez más. No le hacía asco a ninguna droga nueva que apareciese y se la pasaba leyendo libros de sustancias alucinógenas en los que el protagonista alcanzaba niveles elevados de sabiduría y se transportaba a mundos diferentes en base a ceremonias misteriosas y tragos de mescalina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Quería ser "espiritual", decía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-¿Te parece que en algún momento podré llegar a tener paz espiritual? -me había preguntado muy seriamente una vez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Yo, en cambio, me iba volviendo fan de los libros de autoayuda sobre mujeres que aman demasiado. Un poco porque mamá se la pasaba leyéndolos, otro poco porque me hacían sentir superada entre tantos testimonios de mujeres desesperadas, y además, porque ya me gustaban a todas luces los drogadictos incluido Mariano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Él insistía tanto con lo de la paz espiritual, que un día se fue a buscarla por el mundo con la plata de sus padres. Para ese entonces yo estaba viviendo con un fanático de la merca al que estaba empezando a odiar porque según mi psicóloga reflejaba mis propias frustraciones al no poder rescatarlo. Teníamos veintiuno o veintidós años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Al principio nos escribimos algunas cartas; después de unos años yo me casé con un alcohólico por quien me la pasé sufriendo la siguiente década de mi vida. Mi amigo se metió en una secta de algo de la ciencia de la paz del alma en México y perdimos contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-¿Y tus viejos cómo están? -me preguntaba después de veinte años, café por medio, reencuentro casual. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Bien. Mamá, después de que papá se casó con una mujer de mi edad, se puso a estudiar reiki, reflexología y tirada de runas y ahora dicta clases para mujeres abandonadas sobre cómo autosuperarse y ser feliz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Los padres de él seguían juntos, que era lo esperado y justo lo que yo hubiese querido de mis padres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Se lo veía bien, tranquilo, independiente. Superado.&lt;br /&gt;Había mucho de que hablar, pero teníamos tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-Hay algo que nunca te conté -me dijo después de un rato de conversar trivialidades- ni a vos, ni a nadie... ¿Te acordás el día en que nos conocimos, que vos me dijiste que me veías mal?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-sí -le dije esperando una explicación infantil, ya vencida y desdibujada por el paso del tiempo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-¿querés saber qué me pasaba?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-claro -le dije no muy segura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Él estiró el cuerpo hacia delante y acercó su cara a la mía. Le veía por primera vez las arrugas cansadas alrededor de los ojos. Me miró fijamente durante unos segundos. Después, bajó la vista y susurró:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-ese día estaba mal, porque había escuchado una conversación privada entre mis viejos. Yo había salido. Me había olvidado un par de porros arriba de la cama y había vuelto en silencio para que no se diesen cuenta, entonces los oí. Estaban hablando de mi hermanita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Hizo una pausa. Tuve una sensación incómoda. Desde la muerte de la nena, él nunca había hablado de ella. Vi que tenía la frente húmeda. Tomó aire, volvió a mirarme, y como escupiendo un horror atragantado durante tantos años agregó:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;-estaban arreglando los últimos detalles para mandarla a matar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-1314946964660501689?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/1314946964660501689/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=1314946964660501689&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/1314946964660501689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/1314946964660501689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2008/05/la-hermanita.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(51, 153, 153);&quot;&gt;La hermanita&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-9153078732704608898</id><published>2007-10-09T09:20:00.000-03:00</published><updated>2007-10-31T17:34:18.309-03:00</updated><title type='text'>El señor Anselmo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RwvdSU3jgSI/AAAAAAAAAYE/Y9r0_p7mW-4/s1600-h/pasillo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RwvdSU3jgSI/AAAAAAAAAYE/Y9r0_p7mW-4/s400/pasillo.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5119428708345807138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;El señor Anselmo se mudó a nuestro edificio un día de verano en el que el sol, brillaba hasta en las sombras. Esta contingencia estival y una apariencia sosegada, demoraron la sospecha sobre su naturaleza maligna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Tan pronto como se instaló, ocupó también la baulera individual que le correspondía en el sótano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nosotras somos (o quizás debería decir "éramos") cinco.  La construcción es antigua, planta baja y dos pisos, dos departamentos iguales pero enfrentados como espejo en cada uno.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt; El hombre vivía en el segundo B, enfrente de doña Haydée y justo arriba de  mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Lo primero que nos llamó la atención fueron los ruidos. Durante la primera semana se los atribuimos a la mudanza reciente, pero con el correr de los días advertimos que no sólo no disminuían, si no que noche tras noche sostenían la misma rítmica. Comenzaban entre las nueve y las diez, y no finalizaban si no hasta las doce, poco más o poco menos. No son sencillos de describir. Como si alguien danzase arrastrando los pies, o como si un silbido se deslizase contra el suelo.&lt;br /&gt;Si bien nadie más que yo tenía acceso a los sonidos de forma tan rotunda, Irene, que a cualquier hora andaba limpiando los pasillos, aseguró haberlos escuchado en dos oportunidades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-Era como un enorme susurro que salía por debajo de la puerta -declaró. Y no mentía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;También fue ella la primera en preocuparse. Quiso la suerte, que una tarde, justo en la entrada al sótano y antes de bajar, se demorase en una pequeña mancha que había sobre la pared y mientras la limpiaba con su delantal, escuchó la voz llorosa de Anselmo que repetía una y otra vez "... un conjuro...", dijo doña Irene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Esa noche con Carmen de campana en el segundo piso, Eulalia en el primero y Haydée en el umbral del sótano, la mismísima Irene y yo bajamos a inspeccionarle la baulera. Fue rápido. Todo lo que había era un enorme arcón sin llave, que para sorpresa de todas, estaba vacío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Debatiendo la cuestión "cofre de Anselmo", llegamos a la conclusión de que el tipo, era mucho más extraño de lo que parecía así que nos decidimos a seguirlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Como durante las dos o tres semanas siguientes no sucedió nada, empezamos a descuidar el tema, pero tal como dice la frase, "los ratones salen cuando el gato se distrae", un amanecer de la cuarta semana, me llamó Haydée entusiasmadísima para contarme que había visto entrar al hombre con una mujer la noche previa, pero que si bien él se había ido a trabajar, ella, aún no había salido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Decida, fui a tocar el timbre del segundo B, mas al no recibir respuesta, reuní a mis cinco amigas y para el mediodía ya teníamos un plan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Atamos un pedrusco en la punta de una cuerda y balanceándola desde la terraza, rompimos el vidrio que daba al dormitorio de Don Anselmo, después, desde mi patio, con mucha paciencia arrojamos un trapo embebido en combustible y encendido.&lt;br /&gt;Apenas empezó a salir un atisbo de fuego por la ventana, tuvimos la cortesía  de llamar a los bomberos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Ellos tuvieron que tirar la puerta abajo para apagar el incendio.&lt;br /&gt;Nos figurábamos que estaría el cadáver de la señorita de la noche anterior, pero no. Un sommier, la alfombra y una biblioteca colgante estaban íntegramente quemados, pero ningún cuerpo. Ni allí, ni en ningún otro cuarto, pero lo que en cambio nos llamó la atención, fue un arcón vacío idéntico al del sótano que inexplicablemente, había resistido al siniestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Cuando se estaban yendo los bomberos, llegó el viejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Irene le refirió cómo de repente, habíamos visto el humo "...y de casualidad que lo vimos...", dijo Irene.&lt;br /&gt;Por suerte el tipo estaba tranquilo. Nos dio las gracias por haber pedido ayuda a tiempo "...antes que que alguien muera...", acotó, y se encerró en su departamento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Entre todas nos miramos aliviadas por haber zafado de toda sospecha y lo que sucedió a continuación todavía no me deja dormir: el individuo, que apenas hacía unos segundos había entrado a su domicilio, abrió súbitamente la puerta y salió portando una maleta. A sus espaldas, sonriendo alegremente, una mujer joven, rubia y elegante, salió, nos guiñó un ojo y desapareció tras él por las escaleras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Era todo muy raro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Aquella noche desapareció Eulalia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;La buscamos por todos lados pero nunca más la encontramos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nosotras nos tenemos sólo a nosotras mismas. Somos (o quizás debería decir "éramos") un grupo de cinco mujeres solteras, sin familia y muy unidas desde la infancia. Que una desapareciese tan de improviso, era del todo ilógico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Así fue que diseñamos el plan b.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Una noche que Anselmo bajó a sacar la basura, lo redujimos entre las cuatro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;No fue difícil: Yo le tiré insecticida a los ojos, y Haydée le pegó con la botella en la cabeza. Mientras caía, Carmen e Irene ya iban atándolo de pies y manos pero por las dudas yo me encargué de rematar el golpe con el tarro de aerosol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Cuando volvió en sí, lo teníamos prisionero en el sótano. No duró mucho. Sentí un chasquido a mis espaldas y no recuerdo nada más, aunque Irene, que fue la última en desmayarse dijo sentir "...como si un viento fuerte me abofetease de repente...".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Cuando despertamos, Anselmo ya no estaba y también habían huido nuestras ilusiones de hallar a Eulalia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Irene lloraba y decía que "...Eulalita... pobre Eulalita..." decía Irene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Al día siguiente despareció Carmen. Eso fue decisivo. Entre las tres que quedábamos lo enfrentamos en la calle, delante de todo el mundo, cuando se marchaba a trabajar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Asesino! -le gritaba una.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Demonio! -agregaba otra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;-¡Confiese, por favor confiese! -creo que le grité yo. Él: ¡ni vuelta se dio!&lt;br /&gt;Esa misma mañana, a pesar de su ausencia, hizo desaparecer a Haydée.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Irene y yo estábamos tan atemorizadas que decidimos ir a la comisaría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Como sabíamos de los retrasos burocráticos, optamos por lo rápido: lo acusamos de homicidio porque en esencia estábamos (estamos) seguras de su culpabilidad.&lt;br /&gt;Irene dijo que había visto como ahorcaba a Carmen con sus propios ojos, "...recién recién..." dijo Irene.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Esa tarde el señor no volvió. Dedujimos que se lo habrían llevado detenido desde su trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;La policía vino varias veces e hizo muchas preguntas, buscó, revisó y a los pocos días, el evidente asesino estaba de vuelta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nomás volver, nos informó con una calma tétrica que se iba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;En vez de subir, se fue para el sótano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;De repente, como si el infierno hubiera abierto sus puertas para nosotras, escuchamos con claridad los gritos de nuestras amigas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Las dos bajamos corriendo las escaleras y cuando llegamos donde estaba el señor Anselmo, todo concluyó en un instante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Él estaba de pie dentro de su arcón abierto y un segundo después, ya no estaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Un silencio confuso ocupó el lugar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Nunca más lo volvimos a ver. Ni a Eulalia, ni a Carmen, ni a Haydée aunque una vez que íbamos caminando por Almagro, nos pareció ver a la rubia saliendo de un acuario. La seguimos como media cuadra, pero le perdimos el rastro cuando llegó a  la esquina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Ahora Irene y yo vivimos juntas en mi departamento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;No vamos a la baulera ni subimos al segundo piso mientras esperamos la venta de alguna de las propiedades para poder mudarnos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);"&gt;Se hace difícil dormir de noche con todos esos ruidos danzando sobre nuestras cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-9153078732704608898?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/9153078732704608898/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=9153078732704608898&amp;isPopup=true' title='12 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/9153078732704608898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/9153078732704608898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2007/10/el-seor-anselmo.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 204);&quot;&gt;El señor Anselmo&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RwvdSU3jgSI/AAAAAAAAAYE/Y9r0_p7mW-4/s72-c/pasillo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-743932811783654557</id><published>2007-09-25T18:54:00.000-03:00</published><updated>2007-09-26T13:27:40.770-03:00</updated><title type='text'>Antes del desayuno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RvmiFk3jfbI/AAAAAAAAARA/9hiULT28eag/s1600-h/espresso_macchiato.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RvmiFk3jfbI/AAAAAAAAARA/9hiULT28eag/s400/espresso_macchiato.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5114297068535643570" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Genoveva se despertó como todas las mañanas con urgencia de café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Aún sin poder abrir bien los ojos, se sentó en la cama y en la penumbra, vio que su hermana, en el lecho de al lado, estaba muerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;El brazo le colgaba laxo fuera de las cobijas,  casi señalando las dos tabletas vacías en el piso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Bastó rozarle la cara con un dedo para sentir la mejilla gélida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Desde abajo se oían los ruidos de su familia que se preparaba para empezar el día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Se vistió sin prender la luz y corrió despacio los blísteres hasta esconderlos bajo el acolchado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Pensó en acomodarle la mano flácida bajo las mantas, pero temió que ese gesto amable develase su conocimiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Salió de la habitación sin mirar, cerrando la puerta suavemente y bajó a la cocina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;La familia ya se había ido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Como siempre, el café sin hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Preparó la cafetera, la enchufó y se sentó a esperar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Estaba contenta. Su hermana se hubiese merecido una muerte más densa que esa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Mala persona. Hermana pérfida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;De nuevo todo para ella, dueña absoluta del guardarropa completo, el auto, el dormitorio. Nunca más compartir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Las únicas molestias iban a ser madre y padre llorando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Consolar a mamá y tranquilizar a papá, eran dos situaciones que se planteaban del todo desagradables, por eso se ahorraba dar la noticia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Llamó por teléfono a Jimena y con la excusa de las vacaciones hizo los arreglos para pasar la noche en su casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Planificó el cuento:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;-Me levanté y me fui a lo de Jime. Mariel se quedó durmiendo. Yo no quise despertarla. No me di cuenta. Dormía. Pensé que dormía. Por Dios, pensé que estaba dormida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Se sentía falsa, pero el discurso era rotundo y la realidad increíble.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Después de ducharse se sentó a tomar el café recién hecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Divagaba sobre el vestido carmín, el de las disputas, cuando entró su hermana arrastrando los pies con cara de dormida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Genoveva la miró fijamente sosteniendo el pocillo en alto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;-pensé que estabas muerta -comentó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;Mariel sonrió de modo extraño mientras arrojaba a la basura los envases de trapax vacíos. Se sirvió un café muy caliente. Algo nuevo le brillaba en los ojos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 102);"&gt;-sí, ya sé, -replicó secamente- es por el frío.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 204, 51);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-743932811783654557?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/743932811783654557/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=743932811783654557&amp;isPopup=true' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/743932811783654557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/743932811783654557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2007/09/antes-del-desayuno.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 204, 51);&quot;&gt;Antes del desayuno&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_1vJfXceRc30/RvmiFk3jfbI/AAAAAAAAARA/9hiULT28eag/s72-c/espresso_macchiato.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-116719453493582604</id><published>2006-12-27T01:34:00.000-03:00</published><updated>2007-09-26T13:27:51.740-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;&lt;span style=";font-family:lucida grande;font-size:130%;"  &gt;&lt;strong&gt;El estanque&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1926/2303/1600/378438/agua.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1926/2303/400/337117/agua.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 153, 153);"&gt;Hay distintos tipos de calor. Están los calores climáticos, los de la fiebre, la vergüenza o la pasión. Existe el calor de hogar o el del infierno, pero el de la casa del viejo era un calor distinto.&lt;br /&gt;A Pablo lo llamaron por el panfleto que había pegado en la calle: "Clases de natación a domicilio".&lt;br /&gt;La entrevista era para conocer al interesado y para evaluar si la pileta particular permitía las lecciones.&lt;br /&gt;Pleno enero. Uno de los días más sofocantes del verano. Treinta y seis grados a la sombra, cuarenta y cuatro la sensación térmica y eso significa que no corría ni una ínfima brisa en toda la ciudad.&lt;br /&gt;Lo recibió un viejo de mirada esquiva que llevaba una camisa y un pantalón desaliñados de tonalidades claras.&lt;br /&gt;Entró.&lt;br /&gt;Afuera el sol de las cuatro de la tarde. Adentro la penumbra. Con las persianas y las ventanas cerradas la sala estaba apenas iluminada por una lamparita de cuarenta wats, y el calor... el calor que había ahí era comparable al de estar en la cocina de una pizzería que hubiese estado funcionando un día entero sin ventilación.&lt;br /&gt;El aire seco casi no dejaba respirar pero lo más sobrecogedor de esa atmósfera caliente era la fetidez. Imperaba un tufo ácido, como mezcla de orina y humedad o más bien de papa podrida. Si alguna vez olieron una papa putrefacta en el punto máximo de la delicuescencia saben a que me refiero.&lt;br /&gt;A un costado del recibidor había un pasillo sombrío del que parecía provenir un silbido constante.&lt;br /&gt;Atravesaron el living y salieron al jardín trasero en donde el ambiente era húmedo pero real. Una maraña de árboles que no dejaban ver el fondo, daban la sensación de un bosque interminable.&lt;br /&gt;En el medio y rodeado de un revoltijo de yuyos sin podar, un estanque oscuro en donde era imposible nadar más de seis brazadas seguidas, intentaba hacer las veces de pileta.&lt;br /&gt;-Yo sé que acá es difícil de practicar natación, pero tiene que ser acá por que yo no salgo desde que murió mamá.&lt;br /&gt;El chico miró la superficie del agua estancada y creyó ver pasar a toda velocidad un cardume de renacuajos.&lt;br /&gt;-por el agua no se preocupe que la voy a renovar este fin de semana y la profundidad es la adecuada aunque no sé cual es exactamente. Cuando murió mamá me vine muy abajo pero este año me decidí a cambiar, y entonces me llegó el cartelito suyo.&lt;br /&gt;Entraron otra vez en la vivienda y el hedor pareció más fuerte.&lt;br /&gt;Pablo se quería ir, pero el hombre lo hizo sentar en un sillón ajado que estaba sobre un desnivel elevado de la habitación. Desde allí, le sorprendió poder ver a través de una rendija de la persiana una parte del estanque.&lt;br /&gt;-tendríamos que hablar de precios -dijo el viejo.&lt;br /&gt;Y el zumbido desde el corredor que parecía aumentar hincándosele en la cabeza.&lt;br /&gt;-Quisiera un vaso de agua por favor -pidió el muchacho.&lt;br /&gt;El anciano desapareció en el pasillo y volvió en menos de un minuto con un vaso deslucido de agua casi caliente. Pablo humedeció sus labios y sintió nauseas.&lt;br /&gt;Miró hacia el parque mientras sentía que el sudor le bajaba por la frente y la espalda. Le pareció que algo se movía en la podredumbre de la pileta. Dejó el vaso en una mesita desvencijada a su lado.&lt;br /&gt;-la casa se vino abajo cuando murió mamá. Ella murió de repente y siempre se había hecho cargo de todo, entonces yo me dejé estar...&lt;br /&gt;Con una creciente sensación de irrealidad Pablo miró al individuo decrépito y le pareció ver una mancha en el costado de su pantalón.&lt;br /&gt;-La psicóloga me dice que tengo que relacionarme más con la gente, y usted es la primer persona que entra acá desde que murió mamá.&lt;br /&gt;Para cerciorarse de que todavía existía el mundo sacudió la cabeza y miró hacia afuera. Algo flotaba en el estanque.&lt;br /&gt;Se puso de pie y el universo le giró alrededor. Empezó a ir hacia la puerta de calle pero el anciano se paró adelante de el. Tenía un olor nauseabundo.&lt;br /&gt;-¿Se siente mal? -le preguntó. La mancha de su pantalón se había extendido.&lt;br /&gt;Pablo siguió caminando hacia la puerta dando brazadas y boqueando, intentando huir del aire asfixiante que parecía habitar en ese lugar mientras el zumbido crecía como una migraña aguda.&lt;br /&gt;-¿se siente mal, querido?&lt;br /&gt;Mientras caía en la oscuridad alcanzó a ver con pánico tras las espaldas del viejo en ese verano ardiente y en el fondo del pasillo la estufa, encendida al máximo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-116719453493582604?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/116719453493582604/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=116719453493582604&amp;isPopup=true' title='19 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/116719453493582604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/116719453493582604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/12/el-estanque-hay-distintos-tipos-de.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-115061436852943146</id><published>2006-06-18T03:13:00.000-03:00</published><updated>2007-09-26T13:28:08.683-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(204, 102, 204);font-size:130%;" &gt;&lt;strong&gt;¿A qué llamamos en la oscuridad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/quesesto.3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/quesesto.3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 102, 204);font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;strong&gt;Voy cediendo plácidamente al sueño.&lt;br /&gt;Desde su cucha, me despiertan los gemidos de mi perro sufriendo una pesadilla.&lt;br /&gt;Adormecida lo llamo y le ordeno subir a mi cama.&lt;br /&gt;Él deja de soñar y por unos instantes reina el silencio en la negrura de la habitación.&lt;br /&gt;Lo vuelvo a llamar hasta que advierto como trepa a mis pies y en la oscuridad se va acercando lentamente hacia mi rostro.&lt;br /&gt;Noto la lentitud con que lo hace.&lt;br /&gt;Siento su hocico frío olfateándome, la tibieza de su aliento en mi mejilla, una lamida suave. E&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 102, 204);"&gt;&lt;span style=";font-family:georgia;font-size:100%;"  &gt;&lt;strong&gt;xtiendo la mano para recostarlo a mi lado.&lt;br /&gt;Entonces, desde su cucha, oigo los gemidos de mi perro, tornando a su&lt;/strong&gt; &lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;pesadill&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;a&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:times new roman;font-size:78%;"  &gt;cuentos, relatos, poemas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-115061436852943146?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/115061436852943146/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=115061436852943146&amp;isPopup=true' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/115061436852943146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/115061436852943146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/06/qu-llamamos-en-la-oscuridad-voy.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114905921906444158</id><published>2006-05-31T04:03:00.001-03:00</published><updated>2008-04-02T19:29:55.937-03:00</updated><title type='text'>El último día</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/incirculos.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/incirculos.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 0);"&gt;Presentía la última noche.&lt;br /&gt;Por hábito, antes de irse a dormir, revisó adentro del armario y debajo de la cama.&lt;br /&gt;Apagó la luz.&lt;br /&gt;Como tenía aprendido, relajó el pensamiento y desvaneció los fantasmas.&lt;br /&gt;De a poco cedió al bienestar del sueño.&lt;br /&gt;Desde adentro del placard emergió el puñal.&lt;br /&gt;Desde bajo el lecho, la garra.&lt;br /&gt;Con simétrica rutina se ejecutó el sacrificio.&lt;br /&gt;Despertó en la mañana.&lt;br /&gt;Una mañana igual, pero la última. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 0);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:times new roman;font-size:78%;"  &gt;cuentos, poemas, relatos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114905921906444158?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114905921906444158/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114905921906444158&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114905921906444158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114905921906444158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/05/el-ltimo-da.html' title='El último día'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114849286300733303</id><published>2006-05-24T14:29:00.000-03:00</published><updated>2006-05-26T03:01:41.176-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;El  cumpleaños&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/mannequin_party.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/mannequin_party.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Mañana tengo un cumpleaños importante.&lt;br /&gt;-Te vas a sentar en la mesa con los Fernández y los Gutiérrez -dijeron. Yo me pregunto quiénes son los Fernández y los Bermúdez. Con esos nombres, deben ser aburridísimos.&lt;br /&gt;-¿Quienes son los Fernández y los Bermúdez?&lt;br /&gt;-Gutiérrez -me corrigen-&lt;br /&gt;El cumpleaños no es algo que se haga siempre y aunque en esencia es siempre el mismo, esta es la primera vez que es a todo lujo.&lt;br /&gt;Hay que estar a las diez. Después cierran las puertas y no puede entrar nadie.&lt;br /&gt;-¿Podré cambiar de asiento con alguien que tenga un mejor nombre, como por ejemplo Juan, o Jorge?&lt;br /&gt;-Vos te sentás con Juan Fernández , Jorge Gutiérrez y sus señoras.&lt;br /&gt;Espero que las señoras no se llamen Susana o Marta.&lt;br /&gt;-Marta y Susana, ¿las conocés?&lt;br /&gt;-Creo que no. Y que se va a comer?&lt;br /&gt;-Por las dudas andá comida. Es posible que los Fernández se coman todo, aunque seguramente los Gutiérrez te van a defender, pero eso no garantiza que finalmente comas. Son buena gente. No le hagas caso al chusmerío.&lt;br /&gt;-¿Qué chusmerío? ¿Chusmerío sobre quién, sobre los Fernández o sobre los Bermúdez?&lt;br /&gt;-Gutiérrez -me corrigen.&lt;br /&gt;Hay que ir de Gala me dijeron.&lt;br /&gt;-Vos preocupate por el vestido. Marta va de rojo y Susana de azul, así que te conviene vestirte de amarillo.&lt;br /&gt;Busco y busco pero no consigo un vestido amarillo.&lt;br /&gt;Al fin encuentro uno de seda. Es de color marfil, con encaje. Espero que Marta y Susana no me miren mal.&lt;br /&gt;Esa noche sueño que recorro lugares y lugares y el regalo nunca está porque un montón de Martas y Susanas, Fernández y Bermúdez ya compraron todo. Cuando me despierto, decido que no tiene sentido salir a recorrer lugares, si total Martas y Susanas ya compraron todo.&lt;br /&gt;-No conseguí vestido amarillo, pero tengo uno marfil.&lt;br /&gt;-Igual, son nada más que chismes. No creo que haya problemas.&lt;br /&gt;Espero ansiosa el instante en que en mi reloj sean las diez, momento en el que entraré al salón vestida de marfil, con el corazón latiendo fuerte mientras escucho los gritos de horror de Marta y de Susana, que esperan verme llegar de amarillo, en tanto una multitud desesperada, comprueba para siempre si los chismes son sólo chismes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;Por suerte, en todos los cumpleaños hay gente que sobrevive para contar los cosas.&lt;br /&gt;¿Los maridos irán en composé con las esposas?&lt;br /&gt;-¿El señor Fernández y el señor Bermúdez cómo van a ir vestidos?&lt;br /&gt;-Gutiérrez -me corrigen.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos cortos, relatos breves, poemas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114849286300733303?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114849286300733303/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114849286300733303&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114849286300733303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114849286300733303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/05/el-cumpleaos-maana-tengo-un-cumpleaos.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114668028398277812</id><published>2006-05-03T14:57:00.002-03:00</published><updated>2008-04-28T01:13:50.149-03:00</updated><title type='text'>Los vecinos</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);font-size:130%;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/espiral%20bn%20ojo.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/espiral%20bn%20ojo.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;Todas las noches, cuando al parecer todos duermen, un gato amarillo brinca a la cornisa de la casa de enfrente y llega a la ventana del primer piso.&lt;br /&gt;Como en un ritual mudo, al cabo de un rato se enciende una tímida luz, unas manos se asoman y lo entran al aposento.&lt;br /&gt;Inútil es saber que la escena se repite invariablemente noche tras noche.&lt;br /&gt;Siempre me asustan esas manos vacías de cuerpo.&lt;br /&gt;Sin embargo, en el lugar vive gente.&lt;br /&gt;Por la mañana, después de las seis, sale un hombre agrisado, se sube al auto que está en la puerta, y se va.&lt;br /&gt;Una hora después, la mujer también gris, y la hija impecable con guardapolvo y mochila escolar, se marchan taciturnas vereda abajo hasta perderse de vista en la curva de la calle.&lt;br /&gt;Al cabo de unos instantes, sale mansamente el gato por la ventanita de la cocina y trepando, desaparece alegremente entre los techos.&lt;br /&gt;Durante doce horas, la casa queda vacía.&lt;br /&gt;Vuelven todos juntos en silencio.&lt;br /&gt;A las diez de la noche se apagan las luces, pero antes, si mucho antes pasamos con disimulo cerca de la casa, no se escucha ningún sonido que venga de adentro. Ni música, ni televisor, ni conversaciones, ni voces de niña repasando la lección.&lt;br /&gt;Después de apagarse la última ventana, se repite el rito del gato y de las manos.&lt;br /&gt;Los sábados la casa permanece en silencio hasta las diez de la mañana. Entonces, en una ceremonia tácita, se van todos prolijamente juntos hasta el domingo a la noche.&lt;br /&gt;A las once sale el gato, que no vuelve hasta el lunes.&lt;br /&gt;Tampoco para el observador fortuito son una familia más. Si uno intenta acercarse para preguntar algo o saludar, ellos dan vuelta la cara o apuran el paso sin abandonar la gravedad y la mesura de sus actos.&lt;br /&gt;Y jamás hablan entre si.&lt;br /&gt;Una vez, tuve un problema en casa y se me ocurrió ir a pedir ayuda a mis vecinos; los del gato.&lt;br /&gt;Admito mi naturaleza testaruda, porque en realidad, no los precisaba para cubrir esa necesidad y más que por eso fue por mi curiosidad insistente que los hechos terminaron como terminaron.&lt;br /&gt;Yo vivo enfrente.&lt;br /&gt;Era la hora en la que se suponía que estarían despiertos; las ocho.&lt;br /&gt;Todo estaba iluminado, pero como siempre, desde afuera el silencio era fulminante.&lt;br /&gt;El ruido del timbre se oyó con intensa nitidez, pero nadie respondió. Toqué un par de veces más, y sorprendida por la seguridad de que deberían estar dentro, se me ocurrió asomarme por uno de los ventanales del costado de la puerta.&lt;br /&gt;Durante un segundo, el aire se me heló en el pecho y ahogué un grito sordo.&lt;br /&gt;Estaban ahí. Los tres.&lt;br /&gt;Mi primer impulso fue salir corriendo, pero noté que no me habían visto.&lt;br /&gt;Era el living.&lt;br /&gt;El padre y la madre estaban sentados cada uno en un sillón individual, y enfrentándolos en el sofá, estaba la chica.&lt;br /&gt;Ella lloraba en silencio y cada tanto se secaba alguna lágrima o se limpiaba la nariz con la remera que tenía puesta.&lt;br /&gt;La pareja parecía imperturbable. El hombre, que estaba de perfil, comía algo similar a una barra de chocolate negro reblandecida.&lt;br /&gt;Entonces, cuando me dispuse a irme, la niña giró la cabeza y me vio.&lt;br /&gt;Fue un segundo en el que se me congeló el alma.&lt;br /&gt;Alcancé a ver como un ruego desesperado, y el intento inútil de disimular mi presencia.&lt;br /&gt;Los padres torcieron la vista hacia donde yo estaba y se quedaron mirándome fijo durante el tiempo eterno que aguanté estar ahí.&lt;br /&gt;Algún movimiento poco preciso, hizo que mis ojos se fijen en los de la mujer, y juro que jamás voy a olvidar el odio agudo que reflejaban.&lt;br /&gt;Casi sin aire me aparté del lugar sin dar la espalda, hasta que estuve lejos.&lt;br /&gt;Esa noche no dormí.&lt;br /&gt;Me asomé a la ventana en la oscuridad y contemplé el ritual de las luces, las manos y el gato, pero esa vez noté algo diferente.&lt;br /&gt;El animal se dio vuelta por un segundo infinito y me miró.&lt;br /&gt;A la semana consulté para poner en venta la casa.&lt;br /&gt;-Es curioso -dijo el joven de la inmobiliaria- hace unos días pusieron en venta la casa de enfrente tan económica que ya la vendieron.&lt;br /&gt;Así que cancelé la venta de la mía.&lt;br /&gt;Cuando salí a la mañana siguiente, me crucé a las dos mujeres.&lt;br /&gt;No quería verlas, pero percibía la mirada de la chica tan insistente que mi vista se desvió hacia la suya.&lt;br /&gt;Era súplica. Un pedido de ayuda que me asustó, y me llenó de culpa. Como cuando se sabe de algo malo que no se puede distinguir qué es como para poder impedirlo.&lt;br /&gt;Sé que el miedo es inherente al hombre, pero no hay nada más detestable que la cobardía.&lt;br /&gt;Caminé un par de cuadras alejándome de aquellos ojos y después de un rodeo volví a mi edificio.&lt;br /&gt;Como siempre, salía el gato por la ventanita de enfrente.&lt;br /&gt;Lo llamé. Él alzó la cabeza y me miró. Entonces, un rayo de sol se reflejó en sus pupilas brillantes y juro que vi en ellas, el mismo odio hirviente de la mujer.&lt;br /&gt;Después, se escabulló en un ligero destello amarillo entre los techos de las casas de enfrente.&lt;br /&gt;Volverá al caer la noche, como siempre, a la misma casa sin almas, y sin cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255); font-style: italic;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 102);"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:times new roman;" &gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);"&gt;cuentos, relatos, poemas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255); font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 255, 255); font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114668028398277812?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114668028398277812/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114668028398277812&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114668028398277812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114668028398277812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/05/l-o-s.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(255, 255, 0);&quot;&gt;Los vecinos&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114599386389390570</id><published>2006-04-25T16:01:00.000-03:00</published><updated>2006-04-26T04:57:40.476-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;El paquete&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/darkness.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/darkness.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(102,204,204);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255)"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valeria sale de su casa dando un portazo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Mientras espera el ascensor, se seca con torpeza las últimas lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Desde algún departamento vecino le llega el murmullo melancólico de un tango. Justo ahora, a ella, que no le gusta el tango. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Juan sale al pasillo enfurecido, la ve subir rápidamente al ascensor. Amaga gritar algo, pero se corta y se vuelve para adentro con otro golpe de puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;En la calle duda unos instantes sobre hacia adónde ir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Todavía está temblando, pero lo disimula bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Le da un poco de miedo la noche, aunque en el fondo le atrae.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Se va para la avenida. Camina con paso decidido, con la cabeza en alto, con superioridad, sin mirar a la gente, como dándoles a entender que para ella, el mundo es algo fácil. Demostrando que es libre y fuerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;En la prisión de su cabeza, los pensamientos le dan vueltas como una calesita.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Se le dividen las respuestas. La golpea la bronca. Se abre paso la angustia y la culpa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Camina para ningún lado, con paso fuerte, hasta que el miedo allá adentro comienza a encogerse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Quiere creer que su vida puede cambiar. Que un sincronismo mágico le cambiará el destino, pero la imágen desencajada de Juan, es como un arpón que la incrusta en la tierra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;A la vuelta de una esquina entra en un bar. Es un bodegón ruinoso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Hay cuatro jugando al ajedrez. Parecen dos maquetas armadas de viejos polvorientos de boina y bandoneón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Las paredes de azul oxidado se descascaran enmohecidas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;De fondo, suena el lógico tango desde un tocadiscos vetusto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Durante un instante piensa en salir y seguir huyendo, pero hay algo en el ambiente que la invita a detenerse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Se sienta en una mesa de fórmica pegajosa y se pide una gaseosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;De a poco empieza a respirar mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Un hombre aturdido, la mira desde la barra mientras sorbe un vino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Un par de mujeres muy pintarrajeadas se dan vuelta como espiándola. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Una está muy teñida de rubio. La otra es una morocha desgreñada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Comentan algo y se ríen. Deben tener cerca de cincuenta años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Valeria siente que no es de allí. Sabe, que ese no es su territorio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Presiente que en ese lugar sombrío, pasa algo a lo que no fue invitada. Algo que conjetura que no es suyo, pero que la vincula. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Una de las mujeres la está mirando fijo justo cuando alguien le toca el hombro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ella da un respingo asustada. Un individuo decrépito le pregunta si se puede sentar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;El bar le parece raro. La vida le parece rara. El aire se ha vuelto irreal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;El viejo se sienta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Como todos los viejos de fonda, tiene el aliento rancio y la nariz grasosa como la frente. Todavía le nacen algunos pelos blancos y descuidados entre el brillo de la pelada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Vos sos la pibita del Turco, ¿no?.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;El tipo está equivocado, pero ella no se molesta en decirle que no mientras le crece cierta incomodidad asfixiante&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Acá te doy lo que me mandó pedir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Saca un paquete mediano envuelto en papel de diario y lo deposita en el centro de la mesa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Valeria mira a su alrededor. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Las dos mujeres la miran sonriendo. El resto parece petrificado en sus ajedreces de piedra y madera. Va a decirle al viejo que se equivoca, pero este ya casi se ha ido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;La mujer morocha se levanta y sin pedir permiso se le sienta en la mesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Te felicito, nena. Te lo debés haber ganado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-No sé de que habla. El señor se equivocó. Yo no sé que es esto, ¿usted escuchó?, ni siquiera conozco a ningún turco -estira la mano y toca el paquete. Algo blando se le resbala entre los dedos detrás del papel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Vamos, Valeria- dice la mujer en un tono que a la chica le suena irónico- no te hagás la idiota. Ambas sabemos que te lo merecías.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ante su nombre y el insulto, se le acelera el corazón y siente pánico. Algo no está bien. Esa gente de ahí no está bien. ¿O es ella la que no está bien?&lt;/span&gt; &lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;La mujer la mira gravemente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Bajo la penumbra de la lamparilla que está justo sobre la mesa, le parece mucho más jóven de lo que le había parecido antes. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Quizás, tenga poco más de treinta años, pero está demasiado gastada, descuidada y pintada como una máscara. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Extiende la cabeza a una costado y observa a la otra mujer que está mirando hacia afuera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Ella también lo sabe -dice la morocha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Hay un movimiento rápido que la chica no puede precisar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Por un momento siente que está viviendo un sueño. Las cosas se le desdibujan, se alejan. La respiración se le dificulta. El tango se distorsiona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;La mujer de su mesa se incorpora y se le acerca. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Escucha como en un eco lejano que alguien le pregunta si está bién.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ve una luz. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Oye una sirena. Debe ser la ambulancia. Un golpe. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ve la luz, pero no está muerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-Te desmayaste piba -¿De dónde sacó que venía la ambulancia?- ¿Querés llamar a alguien?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ella mira para todos lados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Un par de ajedrecistas han dejado el juego y la miran extrañados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;La puerta del bar se cierra de golpe y ve a las dos mujeres que salen apresuradas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;El hombre de la barra la mira inútil desde la botella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-¿Querés llamar a alguien, piba? -le repite el mozo con cara de "mejor andate".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;De a poco se incorpora y mira la mesa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;El paquete no está. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Mira hacia afuera y ve a las mujeres terminando de meterse en un auto que ya está arrancando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Valeria se levanta del piso y se sienta en la silla que está justo a su lado. En un susurro le pregunta al mozo cuánto es lo que le debe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;-No es nada nena, si no tomaste nada, quedate tranquila. Mejor andá lléndote a tu casa, que es tarde y tus padres deben estar preocupados ¿Cuántos años tenés?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Cada vez que se pelea con Juan, le dan mareos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Justo cuando va a salir del bar, entra una chica que parece de su misma edad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Ambas se miran en una fracción de segundo suspendida. Se sospechan en silencio y después siguen sus caminos cruzados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;En ese lugar se siente como una nena. A veces encuentra lugares o personas que la hacen sentir así. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Es hora de volver.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;A lo lejos alguien da un portazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(51,102,255);font-family:georgia;" &gt;Tiene ganas de ponerse a llorar pero en cambio, empieza a susurrar un tango sin darse cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(0,0,0);font-size:78%;" &gt;cuentos, relatos, poemas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114599386389390570?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114599386389390570/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114599386389390570&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114599386389390570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114599386389390570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/04/el-paquete-valeria-sale-de-su-casa.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114525064553655932</id><published>2006-04-17T01:52:00.000-03:00</published><updated>2006-04-17T02:13:49.920-03:00</updated><title type='text'>El asesino piadoso</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/sombras.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/sombras.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Un criminal abre un blog (desde un ciber cualquiera) y cuenta que cometerá un crímen.&lt;br /&gt;Con premeditación, expone los datos completos de la víctima.&lt;br /&gt;Se podría pensar que al decir a quien va a matar, el homicidio será más difícil porque la futura víctima al enterarse estará preparada, pero el asesino aclara que el homicidio será "algún día". No hoy, ni la semana que viene, ni el año que viene. Puede ser dentro un mes, dos años o veinte.&lt;br /&gt;La víctima (a quien llamaremos Alexis), a partir de ahora vivirá sabiendo que tiene un asesino personal.&lt;br /&gt;Durante un tiempo que le parecerá eterno, sentirá temor permanente. De a poco irá ganando confianza. Un día, habrá bajado la guardia por unos minutos, y en unos años se olvidará del asunto.&lt;br /&gt;Por unos días.&lt;br /&gt;Entonces, el asesino abrirá un nuevo post en el que le recordará que todavía no cumplió.&lt;br /&gt;Alexis empieza a vivir en alarma nuevamente, esta vez, con la certeza de que alguien le sigue los pasos. Por algún motivo, siente que el asesino habla con la verdad.&lt;br /&gt;La vida se le hace insoportable.&lt;br /&gt;Ya no se relaja con el tiempo, al contrario, cada vez siente más desesperación.&lt;br /&gt;El sueño y la noche, se tornan imposibles. El trabajo, y todo tipo de relaciones se resienten hasta que queda en la más absoluta soledad.&lt;br /&gt;Entonces decide contratar un asesino a sueldo para que termine con su vida encontrando en esa eutanasia suicida, una suerte de venganza final.&lt;br /&gt;Antes de morir, alcanza a leer el último post que le dedica el asesino:&lt;br /&gt;"No es el dinero ni el odio lo que apura tu muerte. Es la piedad".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;&lt;span style="color:#33ff33;"&gt;cuentos, relatos, poemas, literatura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114525064553655932?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114525064553655932/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114525064553655932&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114525064553655932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114525064553655932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/04/el-asesino-piadoso.html' title='El asesino piadoso'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114413025395406920</id><published>2006-04-04T02:37:00.000-03:00</published><updated>2006-04-04T03:45:32.780-03:00</updated><title type='text'>Desde adentro</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/supernova.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/supernova.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#ff99ff;"&gt;Escuchó por primera vez el ruido una tarde mientras leía "Casa tomada" en el porche. De repente, desde adentro de la casa donde no debería haber habido nadie, vino un sonido como de dos o tres pasos rápidos y el silencio.&lt;br /&gt;Permaneció atemorizada del otro lado de la puerta, a la espera de oír algo más, pero no.&lt;br /&gt;Cuando empezó a dudar de su oído, entró lentamente a su casa. La registró con cuidado y no encontró a nadie.&lt;br /&gt;La siguiente vez que lo escuchó fue mientras entraba al baño. Desde afuera le llegó un sonido como de corridas y muebles atropellados. Paralizada contuvo el aire hasta que el ruido se detuvo. Después de un tiempo que no supo calcular, agarró el tubo del desodorante de ambiente, y esgrimiéndolo como si esto fuese a ofrecerle gran protección, salió lentamente del baño con el estómago endurecido.&lt;br /&gt;Nada.&lt;br /&gt;Por supuesto, la tercera vez, se acordó de las anteriores, pero el miedo no fue menor.&lt;br /&gt;Estaba cerrando la puerta de su dormitorio para poder abrir el placard con comodidad. El ruido esta vez fue largo y bullicioso.&lt;br /&gt;Alguien estaba corriendo por su casa, y esta vez, le pareció que había más de una persona.&lt;br /&gt;Agarró la tijera que guardaba en su mesa de luz, y por primera vez dudó de salir antes de que los sonidos terminaran. Pero esperó, y obviamente, tampoco vio a nadie.&lt;br /&gt;Aprendió a manejar lo de los ruidos viviendo con las puertas abiertas, hasta que una noche, al apagar la luz, lo sintió en su propio dormitorio y a su lado.&lt;br /&gt;Con el corazón a punto de estallar, y el terror en la garganta, estiró la mano y de un golpe encendió la luz, pero al igual que las otras veces, no había nada.&lt;br /&gt;A partir de allí, sus noches cambiaron para siempre.&lt;br /&gt;Como cada vez que apagaba la luz, empezaban los ruidos que eran cada vez más fuertes y bullangueros, decidió dormir con las luces prendidas.&lt;br /&gt;Previendo cortes de luz, compró una linterna que guardaba debajo de su almohada.&lt;br /&gt;Descubrió que el tumulto aparecía siempre que ella no podía ver del otro lado, fuese detrás de una puerta, un armario, o cuando apagaba la luz, y entonces su vida se volvió más luminosa, y sus puertas se mantenían indefectiblemente abiertas.&lt;br /&gt;Las pocas veces que escuchaba accidentalmente los ruidos, notaba que eran cada vez más violentos. Inclusive, una vez le pareció notar que había gritos en el bullicio.&lt;br /&gt;La fatalidad la sorprendió una tarde tranquila, en la que se disponía a dormir una siesta.&lt;br /&gt;Cerró los ojos con deleite y entonces lo escuchó.&lt;br /&gt;Estuvo cuatro días sin dormir.&lt;br /&gt;El último día, comenzó a gritar y a correr para evadir el sueño.&lt;br /&gt;En eso estaba cuando se dio cuenta con pavor, que ahora ella era parte del ruido.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;cuentos, relatos, poemas, literatura&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114413025395406920?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114413025395406920/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114413025395406920&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114413025395406920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114413025395406920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/04/desde-adentro.html' title='Desde adentro'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114359194917659377</id><published>2006-03-28T20:54:00.000-03:00</published><updated>2006-04-11T17:19:41.173-03:00</updated><title type='text'>Arthur Conan Doyle</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:180%;color:#ff9900;"&gt;&lt;em&gt;La cabeza del perro&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/chimenea%202.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/chimenea%202.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ff9900;"&gt;&lt;em&gt;Me arrellano en mi sillón junto a la chimenea donde crepita el fuego, con la copa de coñac en la mano derecha y la izquierda caída descuidadamente, acariciando la cabeza de mi perro...hasta que descubro que no tengo perro. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;cuentos, relatos, poemas, sueños y pesadillas literarias&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff9900;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114359194917659377?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://usuarios.lycos.es/sherlockholmes/' title='Arthur Conan Doyle'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114359194917659377/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114359194917659377&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114359194917659377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114359194917659377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/arthur-conan-doyle.html' title='Arthur Conan Doyle'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114349090393511477</id><published>2006-03-27T17:20:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:31:12.433-03:00</updated><title type='text'>No hay caso,</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#33cc00;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;sigo sin aparecer en Google!&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#33cc00;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;font-size:78%;color:#330033;"&gt;cuentos cortos, relatos breves, crónicas, pesadillas y otros desvaríos literarios&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114349090393511477?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114349090393511477/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114349090393511477&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114349090393511477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114349090393511477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/no-hay-caso.html' title='No hay caso,'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114317593231016248</id><published>2006-03-24T00:14:00.000-03:00</published><updated>2006-03-25T01:46:56.350-03:00</updated><title type='text'>Sin culpas</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/DOLOR.0.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/DOLOR.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Hay veces en las que una llamada a tiempo, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Un segundo que puede cambiar el destino. Una grieta, una bifurcación.&lt;br /&gt;Luego iba a pensar en eso, porque en ese momento Julia no era capaz de reconocer siquiera el sonido de su propia voz, y sin embargo, sintió verdadera alegría al despertar aquella tarde. Una euforia como jamás había sentido ni volvería a sentir.&lt;br /&gt;Si bien no entendía lo que había pasado, poco le importaba.&lt;br /&gt;Estaba tirada en el piso de cerámica impecable de su casa. Su cuerpo y sus manos estaba limpios, sentía la cara hinchada y la boca seca y tenía en su mano agarrotada el candelabro de plata, pero faltaba el cadáver de Ariel.&lt;br /&gt;Se incorporó despacio. No podía creer lo que veía. En donde debería haber un cuerpo muerto, había un piso de cerámica brillante. Nada en ella, en los dormitorios. Ni siquiera en el cesto de la basura, ni en el baño.&lt;br /&gt;Se asomó a la ventana. Dos pisos abajo, estaba su auto esperándola tal como ella lo había dejado.&lt;br /&gt;Levemente se preocupó por recordar, pero la euforia excedía todo pensamiento.&lt;br /&gt;Si bien no estaba segura de nada (ni siquiera del engaño), la seguridad ahora le parecía lo de menos.&lt;br /&gt;Bajó a la calle. El sol brillaba pálido. Entró en el auto abierto y arrancó.&lt;br /&gt;Había conducido algunas cuadras cuando empezó a sentir un malestar extraño.&lt;br /&gt;Le había llamado la atención por la mañana que las calles estuviesen casi desiertas.&lt;br /&gt;Frenó el auto despacio unas cuadras más adelante y bajó. a respirar.&lt;br /&gt;Se sentía cansada. La euforia que había sentido al despertar, la estaba dejando vacía, como sin energía.&lt;br /&gt;En la vereda de enfrente, un par de ancianos la contemplaban asombrados.&lt;br /&gt;Ella se miró las manos, el cuerpo, se miró en el espejito retrovisor del auto pero no vió nada raro. Sabía que las miradas deberían ser parte de su paranoia inevitable.&lt;br /&gt;Se subió al auto y recorrió las calles solitarias. Había algo extraño en el ambiente.&lt;br /&gt;Llamó del celular a su marido. Nadie la atendía.&lt;br /&gt;¿Porqué llamar a un muerto?. Marcó el número de informes. Nada. Podía llamar a "la otra", pero no. No tenía a nadie a quién llamar.&lt;br /&gt;Decidió perderse en la avenida.&lt;br /&gt;No eran muchos los autos que circulaban, y sentía las miradas en el suyo, como si estuviese cubierto de sangre.&lt;br /&gt;Volvió a bajar y lo inspeccionó. Abrió el baúl.&lt;br /&gt;Algo estaba definitivamente muy mal, pero no sabía que.&lt;br /&gt;Ella lo había matado, y sin embargo, el cadáver había desaparecido.&lt;br /&gt;Lo que en un principio había sido euforia, se iba convirtiendo de a poco en temor.&lt;br /&gt;Pensó en la locura o inclusive en la posibilidad de un castigo infernal por haber matado a un hombre. Aunque ni siquiera sabía si realmente lo había matado y ni siquiera estaba segura de que hubiese habido un engaño y ya tampoco sabía de un marido o una infidelidad.&lt;br /&gt;Siguió con el auto unas horas más, hasta que oscureció.&lt;br /&gt;Sentía la fiebre en sus mejillas. Detuvo el auto en una calle lateral, y entre miedos y temblores, se durmió. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/viaje-hacia-la-oscuridad.0.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/viaje-hacia-la-oscuridad.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;Primero la voz, primero las notas, primero las cartas, primero el teléfono, siempre la confusión.&lt;br /&gt;Todo lo que Julia necesitaba para cambiar su vida era un segundo.&lt;br /&gt;El silencio, el sonido, el llamado, el tono, la otra, desde el otro lado de la línea.&lt;br /&gt;Venía arrastrándose desde hacía tiempo.&lt;br /&gt;El abandono, el ahogo, el despecho, la desconfianza, y ahora la ansiedad.&lt;br /&gt;Encarar la situación había ocupado su mente en el último año, pero el miedo siempre ahí, sin dejar paso al cambio.&lt;br /&gt;Ahora su mente era una llama. Le ardía la cabeza y los ojos, como si el pensamiento desbordante se le escapase.&lt;br /&gt;Murmuraba lo que diría, imaginaba respuestas, se contestaba a si misma, siempre dejando en claro que la verdad era suya. Pero no podía reconocerse ni a si misma.&lt;br /&gt;El llamado todavía estaba detrás, y era lo único que estaba presente en su pensamiento.&lt;br /&gt;Ideas que se mezclaban, asociaciones geniales pero sin freno. De repente todo se unía y hasta el más pequeño detalle resurgía hilvanando la tela de la certidumbre.&lt;br /&gt;No había odio, sólo dolor, por ahora. Y no tenía pensado matar a nadie, aunque imploraba el castigo divino.&lt;br /&gt;Estaba también, la esperanza del error.&lt;br /&gt;Un año sin querer saber. Aún sin querer saber, pero inevitable hacerlo.&lt;br /&gt;El encuentro, la carta, el llamado.&lt;br /&gt;La ansiedad por sobre todas las cosas. El miedo absurdo de confirmar lo cierto.&lt;br /&gt;El no le negó nada. Ella esperaba escuchar un perdón desesperado, un ruego, un juramento de amor único que le permitiría hacerse rogar hasta perdonar altiva y triunfante, pero lo único que hubo fue el silencio y el mirar hacia abajo.&lt;br /&gt;La angustia se fue, y vino el odio.&lt;br /&gt;Lo que más le dolió después, fue que nunca planeó nada, el impulso atroz, la fuerza y el sentimiento fuerte de que solamente un segundo se precisaría para volver atrás y contener el golpe definitivo. El arrepentimiento terrible. Saber que ese instante fatal le había cambiado la vida tanto y para siempre.&lt;br /&gt;Dejó la puerta del auto abierta porque la ansiedad le entorpecía los movimientos y le inflaba el cerebro. La calle estaba desierta.&lt;br /&gt;Subió los escalones rápido pero torpemente, sin esperar el ascensor.&lt;br /&gt;Entró en el departamento y lo encontró asomado a la ventana mirando la nada. Él se dio vuelta y la miró sorprendido por la hora temprana.&lt;br /&gt;-No entiendo -dijo ella en un susurro tembloroso- no entiendo cuándo empezó. cómo no me di cuenta.&lt;br /&gt;El bajó la mirada. Podía sentir la rabia contenida de su mujer.&lt;br /&gt;El silencio la hacía estremecer.&lt;br /&gt;-¿Qué pensaban hacer?¿Cuánto tiempo pensaban seguir sin decirme nada?&lt;br /&gt;-Pensábamos decírtelo hace un mes. Pero no sabíamos como. No queríamos lastimarte.&lt;br /&gt;La mujer tragó saliva y respiró profundo. Ahora venía el momento de no tener palabras. Ahora tenía que golpearlo con fuerza hasta que entendiese lo terrible de lo que habían hecho.&lt;br /&gt;No podía entender que ese hombre le dijese con tanta impunidad palabras tan huecas como aquellas. "No queríamos lastimarte", "Lo hicimos por vos" "Yo siempre te voy a querer".&lt;br /&gt;-Contame todo -dijo respirando con dificultad.&lt;br /&gt;-¿Para qué querés saber? Va a ser peor.&lt;br /&gt;La rabia le daba golpes punzantes en todo el cuerpo.&lt;br /&gt;La sensación incontrolable de que ellos podrían haberlo evitado. De que se lo habían hecho a propósito.&lt;br /&gt;Sonó el teléfono. El se quedó quieto y ella miró el identificador.&lt;br /&gt;-Atendé -ordenó.&lt;br /&gt;Él esperó, pero ella le gritó que atienda.&lt;br /&gt;-Estoy charlando con Julia. Después te llamo.&lt;br /&gt;Entonces, fatalmente se dio la vuelta afirmando su destino. El tono íntimo. La exclusión, el "después" en dónde ella no existía hicieron que algo se rompa en su cabeza.&lt;br /&gt;Julia agarró uno de los candelabros que adornaban la mesa, se le abalanzó de repente con un grito de odio y le golpeó en la cabeza con brutalidad desquiciada.&lt;br /&gt;Con el primer golpe el se dio vuelta sorprendido, el segundo lo hizo caer. Con velocidad vino el tercero que lo desmayó sin darle tiempo a darse cuenta de lo que estaba pasando. Y siguió golpeando una y otra vez hasta que estuvo muerto y siguió hasta que casi no quedó cara ni cráneo y hasta que no tuvo fuerzas y el odio fue un sollozo infantil y vino la calma. Entonces quizo morir ella, pero en vez de eso se recostó al lado del cuerpo con arrepentimiento brutal, pero sin culpas.&lt;br /&gt;No se arrepentía de haber matado a alguien, se arrepentía por lo que había cambiado de su propia vida. Él, ahora, no era más que un muerto capaz de marcarle para siempre el futuro. Antes, le había dado la seguridad de saberse casada. La social, la económica. La de ser una dama. La que temía que otra le quitase.&lt;br /&gt;Ahora lo único que había era el estorbo de su crimen.&lt;br /&gt;Y todo estaba rojo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/sombra.1.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/sombra.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffffcc;"&gt;&lt;br /&gt;La despertó un hombre rechoncho con cara de preocupación. Era un día brillante. Había pasado la noche en el auto y le dolía todo el cuerpo.&lt;br /&gt;El hombre le mostraba el cartel de prohibido estacionar. Se dio cuenta que otras personas estaban mirándola también.&lt;br /&gt;Se miró las manos. Limpias.&lt;br /&gt;La cara desgreñada pero sin sangre.&lt;br /&gt;Un segundo, era lo que había pedido para que su destino cambie. Siempre, toda la vida había pedido ese segundo. Una bifurcación.&lt;br /&gt;Arrancó el auto sin contestarle a nadie, y estacionó a las dos cuadras.&lt;br /&gt;Llamó por teléfono a su casa. La atendió una inesperada voz de mujer.&lt;br /&gt;Pidió por su marido. Temiendo escuchar algo sobre el crimen, mintió cuando le preguntaron quien era. No sentía culpa por haberle quitado la vida a un hombre. Por lo único que se arrepentía, era por el giro bestial que podría tomar su vida de ser cierto aquello.&lt;br /&gt;-Una amiga -mintió cuando le preguntaron quién era.&lt;br /&gt;¿Había habido un asesinato? En su mente sin duda, pero quizás aún estaba a tiempo de elegir.&lt;br /&gt;En esos pensamientos estaba cuando reconoció o recordó la voz.&lt;br /&gt;Unas cartas, un mensaje, la sospecha desde hacía un año, los celos manipuladores, y el detonante: la llamada en el momento preciso que había decidido el futuro.&lt;br /&gt;Su propia voz (o mejor dicho, la de la otra) hablándose a sí misma, entrando en la bifurcación de su destino desdoblado.&lt;br /&gt;Para siempre, sin culpas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/sombra-del-sue??o.0.jpg"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/sombra-del-sue%3F%3Fo.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos, poemas, relatos, literatura&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114317593231016248?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114317593231016248/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114317593231016248&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114317593231016248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114317593231016248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/sin-culpas.html' title='Sin culpas'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114249030605482733</id><published>2006-03-16T02:30:00.000-03:00</published><updated>2006-03-16T03:28:17.196-03:00</updated><title type='text'>Los Justos / Jorge Luis Borges</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/alas%20del%20deseo2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/alas%20del%20deseo2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;color:#66cccc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#33cc00;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.&lt;br /&gt;El que agradece que en la tierra haya música.&lt;br /&gt;El que descubre con placer una etimología.&lt;br /&gt;Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.&lt;br /&gt;El ceramista que premedita un color y una forma.&lt;br /&gt;Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada&lt;br /&gt;Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.&lt;br /&gt;El que acaricia a un animal dormido.&lt;br /&gt;El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.&lt;br /&gt;El que agradece que en la tierra haya Stevenson.&lt;br /&gt;El que prefiere que los otros tengan razón.&lt;br /&gt;Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;cuentos cortos, relatos breves, poemas&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114249030605482733?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.avantel.net/~eoropesa/poesia/jlborges1.html' title='Los Justos / Jorge Luis Borges'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114249030605482733/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114249030605482733&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114249030605482733'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114249030605482733'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/los-justos-jorge-luis-borges.html' title='Los Justos / Jorge Luis Borges'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114197151250833415</id><published>2006-03-10T02:25:00.000-03:00</published><updated>2006-03-10T03:18:32.553-03:00</updated><title type='text'>Julio Cortázar</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Progreso y retroceso&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/Crystal-fly.0.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/Crystal-fly.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffff00;"&gt;Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y pop ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca. Todo lo arruinó un sabio húngaro al descubrir que la mosca podía entrar pero no salir, o viseversa, a causa de no se sabe qué macana en la flexibilidad de las fibras de este cristal que era muy fibroso. En seguida inventaron el cazamoscas con un terrón de azúcar adentro, y muchas moscas morían desesperadas. Así acabó toda posible confraternidad con estos animales dignos de mejor suerte.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/moscas.0.jpg"&gt;&lt;img style="CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/moscas.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos, relatos cortos, sueños, pesadillas&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114197151250833415?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.juliocortazar.com.ar/' title='Julio Cortázar'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114197151250833415/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114197151250833415&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114197151250833415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114197151250833415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/julio-cortzar.html' title='Julio Cortázar'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114189110735638737</id><published>2006-03-09T04:33:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:28:45.940-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffcc;"&gt;Casi siempre escribo sobre matar.&lt;br /&gt;Yo no mataría ni una mosca,&lt;br /&gt;tampoco Norman Bates.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/Norman.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/Norman.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos, poemas, sórdidos o felices, sueños y pesadillas literarias&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114189110735638737?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114189110735638737/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114189110735638737&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114189110735638737'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114189110735638737'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/casi-siempre-escribo-sobre-matar.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114170502068789099</id><published>2006-03-07T00:23:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:28:03.790-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;L&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;A&lt;span style="color:#000000;"&gt; ...&lt;/span&gt;P&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;I&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;E&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;D&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;R&lt;span style="color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;A&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/Mujer%20en%20el%20Islam.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/Mujer%20en%20el%20Islam.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Saqué a pasear a mi perro con su collar.&lt;br /&gt;Una mujer jóven y elegante, iba caminando por la calle adelante mío.&lt;br /&gt;Cada tanto se agachaba a mirar cosas en la zanja o en los canteros.&lt;br /&gt;Yo la pasé, y cuando llegué a la esquina me detuve a juntar la mierda. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Entonces, ella se acercó a mi muy despacio y se me quedó mirando.&lt;br /&gt;Pensé que me iba a decir algo sobre mi perro y su caca.&lt;br /&gt;-Me encontré una piedrita y no la puedo tener, ¿La querés?&lt;br /&gt;Y me dió un azulejito chiquito y sin valor.&lt;br /&gt;Le dí las gracias. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;Ella se quedó ahí, mirándome mientras yo volvía a mi casa.&lt;br /&gt;La mierda en una mano y la piedrita en la otra.&lt;br /&gt;A veces es azul.&lt;br /&gt;Ahora está al lado del teclado.&lt;br /&gt;He pensado en tirarla, pero me da culpa.&lt;br /&gt;La pongo de dijecito en el collar de mi perro, y los saco a pasear.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuentos, relatos, desvaríos literarios, literatura&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#990000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114170502068789099?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114170502068789099/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114170502068789099&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114170502068789099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114170502068789099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/l.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114149516767799815</id><published>2006-03-04T14:23:00.000-03:00</published><updated>2006-03-15T03:15:23.493-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;S&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;i&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;n&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;......&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;t&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;í&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;t&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;u&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;l&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;o&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/espacio.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/espacio.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hoy pasé el Blog. Cuento por cuento y color por color.&lt;br /&gt;El nombre del otro no me gustaba, y como por lo que leí, no se puede cambiar la url, cerré el otro y abrí este.&lt;br /&gt;Fue uno de esos instantes de pelotudez que uno tiene, porque debería haber dejado abierto el otro y poner la nueva dirección. De todas formas, me parece que nadie entra.&lt;br /&gt;Recorriendo otros blogs, me encontré con blogs abandonados desde hace tiempo, con posteos que no predicen para nada su suerte.&lt;br /&gt;¿Me pregunto que será de la vida de aquella gente que los abrió?&lt;br /&gt;Podrían haberse cansado, pero también podrían haberse muerto.&lt;br /&gt;¡Qué vanal y poco comprometida es la vida de las relaciones virtuales!&lt;br /&gt;En los blogs abandonados, tengo la sensación de estar flotando en un espacio silencioso. Como de ingravidez. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos cortos, relatos breves, poemas en prosa&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114149516767799815?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114149516767799815/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114149516767799815&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114149516767799815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114149516767799815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/s.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145974589630364</id><published>2006-03-04T05:07:00.000-03:00</published><updated>2006-03-21T16:09:39.610-03:00</updated><title type='text'>El niño no muerto</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/guernica.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/guernica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Está el museo, el silencio, el cuadro,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;la pared, las pinturas invisibles, cuadro del niño.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Como todos los niños pintura antigua, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;no es dulce;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Cruel, serio, sórdido, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;tendrá una vida desquiciada, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;prejuiciosa, programada.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Desde allí, (desde su vida futura pintada), &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;mira satánico y malvado.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;No eran mejores los tiempos de antes.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;El niño marinerito del cuadro seco lo confirma.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Lo confirma su represión, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;su deseo de venganza, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;el negro de sus fondos, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;el gris de su mirada muerta tras los colores viejos.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Los ojos llenos, la no sonrisa.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Dale al niño un arma,un cuchillo, un fusil&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;dale una guerra (aunque ya la tenga)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;al niño con cara de ángel.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Museo muerto, silencio.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;em&gt;Cuidado,si lo mirás más tiempo, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#339999;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#00cccc;"&gt;en cualquier momento,&lt;br /&gt;te mata.&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#339999;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#000000;"&gt;Teresa Piana 2006, cuentos cortos, poemas en prosa&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145974589630364?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145974589630364/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145974589630364&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145974589630364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145974589630364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/el-nio-no-muerto.html' title='El niño no muerto'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145962312333729</id><published>2006-03-04T05:06:00.000-03:00</published><updated>2006-03-15T03:11:29.350-03:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;La calle cuatro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Todo empezó con lo de los vidrios.&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/LABERINTO%20sp-Laberinto.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/LABERINTO%20sp-Laberinto.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Salí del edificio como todas las mañanas y Doña Esther, que estaba lustrando el portero eléctrico, me preguntó con voz neutra si había visto lo de la compra de los vidrios.&lt;br /&gt;Yo lo había notado, pero no debí darle importancia&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;hasta que la encargada me lo recordó.&lt;br /&gt;-Quisiera hablar con el administrador -dije cuando por fin me comuniqué.&lt;br /&gt;-En este momento no está, ¿quiere dejar un mensaje?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Reviso el resúmen de los gastos de expensas. Mil quinientos pesos en compra de vidrios para el hall de entrada. Lo del cuarto piso también me llama la atención.&lt;br /&gt;-No ha llegado todavía, ¿quiere dejar un mensaje?&lt;br /&gt;Lo más raro son los dos mil pesos de antenas. .&lt;br /&gt;-Es por lo del cuarto piso, lo de los vidrios, y lo de las antenas.&lt;br /&gt;-Lo lamento, de esos temas se ocupa únicamente el señor Albertino.&lt;br /&gt;Al cabo de dos días, consigo hablar con el señor Albertino.&lt;br /&gt;-Quería saber que vidrios para el hall han sido comprados por mil quinientos pesos.&lt;br /&gt;-Stock -me contesta el hombre.&lt;br /&gt;-Pero si hace treinta años que aquí no se rompe un vidrio -contesto asombrada- Tampoco entiendo el gasto de dos mil pesos en antenas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-Es lo que salen.&lt;br /&gt;-¿Y de qué son las antenas?&lt;br /&gt;-Si no confía puede venir a ver las boletas. Están todas a su disposición.&lt;br /&gt;-¿Pero antenas de qué?&lt;br /&gt;-Antenas, es obvio que están muy económicas, si usted quiere puede averiguar otros precios y verá que las conseguimos muy económicas.&lt;br /&gt;-¿Y el arreglo del cuarto piso, ese que dice cambio de ventana a la calle Cuatro? De este edificio no se ve ninguna calle Cuatro. Creo que ni siquiera en la ciudad hay calle cuatro.&lt;br /&gt;-Si mira bien, verá que desde el baño se ve la calle Cuatro. Por cierto, una vista muy bella.&lt;br /&gt;Decido ir a hablar con el vecino del cuarto piso.&lt;br /&gt;-Si, por supuesto -me dice indignado- desde aquí se ve mucho más que la calle cuatro.&lt;br /&gt;-¿Vió el gasto de los vidrios?&lt;br /&gt;-Stock, es una idea genial -se entusiasma- piense que durante treinta años aquí no se ha roto ninguno, por lo que según la ley de probabilidades, en cualquier momento pueden empezar a romperse todos juntos. Es matemática pura.&lt;br /&gt;-Quizás podría usted decirme qué son las antenas que se compraron por dos mil pesos -intento saber aprovechando las matemáticas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;El hombre abre muy grandes los ojos. Por un instante sonrío y asiento ante el apoyo desmedido del vecino.&lt;br /&gt;-¿Dos mil pesos? ¡Dos mil! ¿Se da cuenta? ¡Es baratísimo! -y me cierra la puerta en la cara mientras repite la cifra en voz baja.&lt;br /&gt;Encuentro a Doña Esther lustrando el portero eléctrico y aprovecho para preguntarle si sabe a qué antenas se refiere el resúmen de gastos del mes.&lt;br /&gt;-Lo de las antenas está bien. Antes que preocuparse por lo de las antenas, debería preocuparse por lo del ascensor.&lt;br /&gt;-¿Qué le pasa al ascensor? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;-Pregunte en la administración, ellos saben.&lt;br /&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;Hasta que no sepa que pasa, decido subir por las escaleras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;-Algo pasa con el ascensor -le digo a Albertino.&lt;br /&gt;-Es cierto, pero hemos tomado cartas en el asunto. Todo está bajo control.&lt;br /&gt;-¿Que tiene el ascensor?&lt;br /&gt;-¿No lo sabe? Qué extraño, usted que tanto se interesa por las cuestiones del consorcio.&lt;br /&gt;-No, no lo sé.&lt;br /&gt;-Es curioso que no lo sepa viviendo usted en el séptimo. Sin duda sabe que se han comprado vidrios para el hall de entrada, y bueno, eso es esencial en lo del ascensor -parece concluír.&lt;br /&gt;-¿Esencial?, No entiendo.&lt;br /&gt;-¡Déjeme terminar! Cuando compramos las antenas, tuvimos en cuenta el ascensor, así que si se fija en el cuarto piso, es lo de siempre. Está todo resuelto como para que se siga en ese orden. No tiene nada de qué preocuparse. Ahora, si me disculpa, estoy muy ocupado con lo de las antenas. Como verá, siempre me ocupo de su edificio y siempre estoy a su disposición para aclarar sus dudas -me dice con una sonrisa en la voz, y me&lt;/span&gt; corta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;Esa tarde, cuando vuelvo a casa después del trabajo, encuentro &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;al señor Albertino hablando con la encargada que lustra el portero eléctrico. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;-¡A usted estaba esperando! -me increpa. Por un instante temo que Albertino saque un arma y me mate, pero en cambio saca una carta y me la entrega.&lt;br /&gt;-Para su tranquilidad, aquí le traigo lo que me pidió -y se va.&lt;br /&gt;En casa, luego de subir por la escalera, abro el sobre. Es la boleta de las antenas&lt;br /&gt;A lo lejos se escucha el ruido de un vidrio que se rompe.&lt;br /&gt;Respiro profundo en la noche. Otro vidrio; mil vidrios.&lt;br /&gt;Algunos, en casos como estos, podrían matar o suicidarse; otros, menos sensacionalistas, prefieren hacer juicios, mudarse o dejar que la cabeza gire como una calesita obsesiva. Yo, cierro los ojos, respiro profundo; y mientras oigo caer el ascensor repleto quién sabe de qué, contemplo con resignación las luces de la calle cuatro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;cuentos cortos, relatos breves, poemas en prosa&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff6666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145962312333729?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145962312333729/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145962312333729&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145962312333729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145962312333729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/la-calle-cuatro-todo-empez-con-lo-de.html' title=''/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145956105524358</id><published>2006-03-04T05:04:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:25:53.433-03:00</updated><title type='text'>Espejo e infierno</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/halloween-798935.0.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/halloween-798935.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#66cccc;"&gt;&lt;em&gt;Cuenta una famosa leyenda urbana que si te parás frente a un espejo a medianoche y te mirás fijo mientras las campanadas de alguna iglesia dan las doce, en el momento en el que suena la última campanada, verás el rostro del demonio, y tu alma estará condenada eternamente al infierno.&lt;br /&gt;La historia tiene sus variantes, en algunas se ilumina el rostro con una vela, en otras se repite una frase un número determinado de veces; pero en esencia es la misma. Sé que el hecho de hablar de ella es infantil y sin embargo he estado mirándome fijo en el espejo a las doce de la noche algunas veces, creo; claro que nunca pasó nada, y no piensen que voy a terminar la historia diciendo que esta vez por fin he visto algo. No es esa mi intención. Nunca vi ni veré nada en el espejo. No recuerdo bien con que frecuencia hago esto, pero nunca he visto algo.&lt;br /&gt;Esta vez no será distinto.&lt;br /&gt;Se ha escrito mucho sobre los espejos. Transporte a mundos mágicos o infernales. Sabios, místicos, omniscientes espejos. Espejos abominables; veraces o futuristas.&lt;br /&gt;El mío es un espejo común, y es una sensación de dejadez la que me paraliza frente al espejo esta noche cuando me doy cuenta, como saliendo de un sueño, que está terminando de sonar la primera campanada de la iglesia de la avenida.&lt;br /&gt;Y debo reconocer que tengo miedo, como si algo me dijese que deje de mirarme. Tengo suerte de tener una iglesia a media cuadra, porque si la leyenda es cierta, sólo podemos comprobarlo los que vivimos cerca de una iglesia y podemos oír las campanadas nocturnas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda campanada y un bocinazo me vuelve a la realidad. Si bien sé que nada pasará, me doy cuenta que espero que algo pase. Después de todo, si algo pasase, sería como confirmar la existencia de Dios, porque si existe el Diablo debería existir Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercera campanada y volviendo al clima. Otra vez espero que algo suceda, aunque preferiría que no, y créanme que esto no es un cuento de terror. Igual, siento aprensión. Si confirmo la existencia del Diablo, no significa forzosamente que exista Dios, pero si existiese, ¿querría yo comprobar la existencia de un Dios que en el instante en el que por fin creo en el, me manda directamente al infierno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lenta cuarta campanada, suena bizarra como una vieja película de vampiros. En el pecho siento una ansiedad creciente. Las películas de horror se basan en la sorpresa que causa el descreimiento. Los que mueren son los descreídos, los irrespetuosos de las leyendas. Tengo una sensación de intranquilidad, un cosquilleo de ansiedad. Pero si Dios ni siquiera existe y estamos en manos del diablo, mirar o no mirar el espejo no supone ninguna diferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la quinta campanada suena helada. Noto que mi mente y mi cuerpo están preparados para tener miedo. Reconozco que estoy sugestionada y todo me sobresalta. Ahora estamos el espejo, las campanadas y yo. Y también el Diablo como figura posible, y el infierno. Quizás, romper el círculo sería lo correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que está en este momento es la sexta campanada retumbando en mi cabeza. Mis ojos fijos. Mi mente que espera pero no espera. Me digo que quizá esta vez podría ser distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Séptima campanada, quiero llegar al final. Hay un desafío, y aunque sé que pasará lo de siempre no me tranquilizo. Es que en el fondo, tener la prueba de que cualquier mito existe, es como entrar en un mundo fantástico. En este caso, un mundo de pesadilla. Y la sugestión me lleva al pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octava campanada casi muda de silencio. No hay calle ni edificios, hay sólo campanadas lejanas. Miro de reojo, y cada mínimo sonido me sobresalta. Estoy aterrada. Con ansiedad creciente pienso por primera vez en la locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novena campanada me sumerge en un remolino de negrura. ¿Y si en el instante de la campanada final mi mente se rompe y quedo loca para siempre en un infierno imaginario? Considero como otras veces la posibilidad de irme, pero estoy pegada al espejo aunque me propongo llegar al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Décima campanada. El corazón me late fuerte. Siento cómo un escalofrío me recorre la espalda, descubro que eso no es una simple frase, es como un dedo frío caminando por mi espina dorsal. Ante mí están mis ojos fijos muy abiertos en medio de un mar esfumado de oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Undécima campanada. Los nervios cortan mi respiración. La garganta se me seca de improviso. Faltan unos segundos. Siento la cabeza como un globo y un fino sudor nace de mis sienes hinchadas. Las manos agarrotadas en el vacío. Una brisa me roza la frente, como la locura.&lt;br /&gt;Pero como ya dije antes, sucederá lo de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de la última campanada, con un suspiro de alivio, cierro decididamente el espejo; y entonces, recuerdo por un instante, con súbito vértigo mientras suena la primera campanada, que mi infierno es la repetición diabólica de este episodio cobarde, eterno y circular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#66cccc;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos cortos, cuentos, cuentos breves, relatos, literatura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145956105524358?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145956105524358/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145956105524358&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145956105524358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145956105524358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/espejo-e-infierno.html' title='Espejo e infierno'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145944497593362</id><published>2006-03-04T05:03:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:25:08.436-03:00</updated><title type='text'>Matar al vendedor</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/red_shoes_Union_station.7.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/400/red_shoes_Union_station.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-family:georgia;color:#cc0000;"&gt;Es fácil imaginarse asesinando a algunos vendedores que intentan venderte un zapato de frágil taco aguja y altura ilimitada.&lt;br /&gt;Es de cabritilla roja resplandeciente.&lt;br /&gt;Yo quería los bajos de color negro, pero él me ha traído este modelo rojo taco de hilo e insiste emperrado en vendérmelo.&lt;br /&gt;-Es que los tacos les sientan bien a las mujeres -me dice el joven de sonrisa crónica.&lt;br /&gt;-No uso tacos y no me gusta el rojo.&lt;br /&gt;-Debería probarlos, hace que la postura sea más sensual.&lt;br /&gt;-No sé caminar con tacos.&lt;br /&gt;-Es cuestión de costumbre- Y su sonrisa centellea.&lt;br /&gt;-No me interesan los tacos, -digo empezándome a sentir incómoda- además creo que voy a seguir mirando vidrieras antes de decidirme.&lt;br /&gt;-Pero este zapato a usted la favorece. Fíjese, le combina con el pelo -y sus dientes titilan como luces de kermese.&lt;br /&gt;-También combinan con su lapicera -contesto esta vez con seca irritación -¿Porque no los usa usted?&lt;br /&gt;Ahora brilla de felicidad y me pregunto por qué no me voy y para qué quiero yo hacerle entender a este hombre necio que a mí los tacos no me sientan bien.&lt;br /&gt;-Los tacos se acompañan con vestimenta especial, a esa pollera por ejemplo le quedarían bien.&lt;br /&gt;-También a esos pantalones, de hecho mi hermana tiene unos parecidos y los acompaña con tacos.&lt;br /&gt;-No son mi número -me explica con voz festiva.&lt;br /&gt;No entiendo como nadie lo mató hasta ahora. Sus labios tensos me miran en una mueca macabra.&lt;br /&gt;Intento explicarle que así no es, que de esta manera alguien algún día lo va a asesinar, pero él sonríe y sonríe y además asiente.&lt;br /&gt;-Parecerá más delgada -está diciendo ahora, e imagino el taco incrustado en su cráneo, el taco rojo y brillante con la sangre de rubí inundando el esmalte radiante de su sonrisa.&lt;br /&gt;-No necesita llevar nada más que estos zapatos para lucir elegante.&lt;br /&gt;¿No entiende que lo van a matar? ¿Es que no percibe la locura en la mirada o el silencio helado que lo rodea?&lt;br /&gt;¿Que espero para escapar de esa sonrisa payasesca?&lt;br /&gt;Advierto con horror que no es él quien está intentando venderme obstinadamente el zapato; soy yo. Yo, empecinada y terca, soy la que intenta venderle la comprensión. Pero sin embargo no comprendo nada.&lt;br /&gt;El olvido sería una solución, pero me faltan fuerzas.&lt;br /&gt;La serenidad me embarga cuando descubro resignada que mi destino es quedarme.&lt;br /&gt;Alguien va a entrar algún día con el coraje suficiente y no querría perderme por nada del mundo, el instante perfecto y único de su muerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;Teresa Piana 2005 (relato breve)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos cortos, relatos, sueños y pesadillas literarias&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145944497593362?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145944497593362/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145944497593362&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145944497593362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145944497593362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/matar-al-vendedor.html' title='Matar al vendedor'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145928714255290</id><published>2006-03-04T04:59:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:24:11.646-03:00</updated><title type='text'>Dos relatos cortos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/Dal??.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/Dal%3F%3F.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#ffcc66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#ffcc66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Desde la ventana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estaba bajando la persiana cuando se cortó la soga. Yo, tenía la mano izquierda apoyada en el marco de la ventana y el filo de la cortina ¡sock! me la cortó.&lt;br /&gt;En el acto intenté subir la celosía por si mi mano aún estaba ahí, pero levantarla usando sólo la derecha era difícil, así que para cuando lo conseguí mi preciosa extremidad ya no estaba.&lt;br /&gt;Bajé corriendo los tres pisos por las escaleras, y ya en la calle la distinguí a lo lejos caminando con prudencia entre la gente. Estaba bastante cerca y andaba despacio. Me apresuré a buscarla, pero en cuanto oyó mis pasos se alejó a toda velocidad.&lt;br /&gt;Como no soy una persona veloz, tuve que hacer un gran esfuerzo para ponerme a su altura, pero ella no estaba dispuesta a dejarse alcanzar y cuando yo estaba a punto de rozarla dio un brinco tan largo que de repente se alejó de mi más de media cuadra.&lt;br /&gt;Para entonces, mi brazo había perdido tanta sangre que en la calle se había formado un río rojo en el que navegaban las hojas de los árboles. La sangre llegaba hasta donde estaba mi mano y ella, aprovechando la situación, se alejó nadando, esta vez para siempre, por la corriente intensa de la avenida.&lt;br /&gt;A veces, cuando miro hacia afuera desde la ventana, tengo la esperanza de que aparezca hastiada de tanto viajar, y que en un respingo se una a mi brazo como en otro tiempo. A veces incluso, me parece verla venir arrepentida, pero no son más que ilusiones, manos que otros han perdido.&lt;br /&gt;Cada mañana, por si vuelve, me pongo en mi muñón una hermosa esclava de oro, mientras espero vanamente su regreso.&lt;br /&gt;Sé que retornará cuando yo abandone la espera, que entonces algo en ella despertará de su letargo de seguridad y sin un llamado estará otra vez en su lugar. Pero no insistir es algo tan distante por ahora, que parecería que nunca más la veré de nuevo.&lt;br /&gt;He pensado en liberar a su compañera para que vaya en su búsqueda; pero para que esto sea posible tendría que estar aquí ella misma, en este instante, para que baje la persiana, que ¡sock! cortará mi mano derecha que está ahora apoyada en la ventana. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;octubre 2005&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Calle Humahuaca.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Tengo especial cuidado cuando camino por La Calle Humahuaca.&lt;br /&gt;Por ejemplo, cuando es de día voy por la sombra, pero si es de noche , camino justito sobre el cordón.&lt;br /&gt;Si hay perros, cruzo; y si están en ambas aceras, voy por el medio de la calle, siempre más cerca de la vereda derecha.&lt;br /&gt;A veces, cuando entro en ella, la saludo con efusividad, para que no dude de mi cariño.&lt;br /&gt;Si empieza a llover mientras estoy allí, voy saltando al grito de "¡lapislázuli!", porque intuyo que a Calle Humahuaca le agrada.&lt;br /&gt;Sé muy bien que a algunas personas les llama la atención mi comportamiento, pero cualquier otra cosa sería ser descortés con este sitio que no merece menos.&lt;br /&gt;Cuando me voy, me despido dando grandilocuentes muestras de pesar. Puedo caer teatralmente al piso y gritar repitiendo "¡No, no, no!" una y otra vez, o bien salirme de ella simplemente con la cabeza exageradamente gacha , arrastrando los pies con el rostro transfigurado por el dolor.&lt;br /&gt;Soy una persona simple. En las noches calurosas, lloro al pensar cuán complicada es la vida en la Calle Humahuaca. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#339999;"&gt;noviembre 2005 &lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Cuentos, sueños y otras realidades)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;"&gt;cuentos, relatos, poemas, literatura&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145928714255290?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145928714255290/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145928714255290&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145928714255290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145928714255290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/dos-relatos-cortos.html' title='Dos relatos cortos'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145916284183929</id><published>2006-03-04T04:57:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:22:46.166-03:00</updated><title type='text'>Oliverio Girondo -12</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/Santiago%20carbonell%20cuadro.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/Santiago%20carbonell%20cuadro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;&lt;em&gt;Se miran, se presienten, se desean,&lt;br /&gt;se acarician, se besan, se desnudan,&lt;br /&gt;se respiran, se acuestan, se olfatean,&lt;br /&gt;se penetran, se chupan, se demudan,&lt;br /&gt;se adormecen, despiertan, se iluminan,&lt;br /&gt;se codician, se palpan, se fascinan,&lt;br /&gt;se mastican, se gustan, se babean,&lt;br /&gt;se confunden, se acoplan, se disgregan,&lt;br /&gt;se aletargan, fallecen, se reintegran,&lt;br /&gt;se distienden, se enarcan, se menean,&lt;br /&gt;se retuercen, se estiran, se caldean,&lt;br /&gt;se estrangulan, se aprietan, se estremecen,&lt;br /&gt;se tantean, se juntan, desfallecen,&lt;br /&gt;se repelen, se enervan, se apetecen,&lt;br /&gt;se acometen, se enlazan, se entrechocan,&lt;br /&gt;se agazapan, se apresan, se dislocan,&lt;br /&gt;se perforan, se incrustan, se acribillan,&lt;br /&gt;se remachan, se injertan, se atornillan,&lt;br /&gt;se desmayan, reviven, resplandecen,&lt;br /&gt;se contemplan, se inflaman, se enloquecen,&lt;br /&gt;se derriten, se sueldan, se calcinan,&lt;br /&gt;se desgarran, se muerden, se asesinan,&lt;br /&gt;resucitan, se buscan, se refriegan,&lt;br /&gt;se rehuyen, se evaden y se entregan. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Oliverio Girondo&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc33;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;Cuentos, relatos, poemas. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145916284183929?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.literaberinto.com/index.htm' title='Oliverio Girondo -12'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145916284183929/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145916284183929&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145916284183929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145916284183929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/oliverio-girondo-12.html' title='Oliverio Girondo -12'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145902610715011</id><published>2006-03-04T04:55:00.009-03:00</published><updated>2008-06-03T01:53:42.276-03:00</updated><title type='text'>Miuki y otro relato</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/kill%20the%20cat.0.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/kill%20the%20cat.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(102, 204, 204);"&gt;Miuki&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: -9pt; color: rgb(102, 204, 204);"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;En mi cocina hay pájaros muertos. No hablo de pollos ni de codornices. Son pájaros, muertos en mi cocina. Ahora por ejemplo hay dos gorriones cerca de la puerta. Yo no los maté. Yo todavía no he matado a nadie. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Siempre los trae Miuki, mi gato. Miuki mata a cualquier animal que no le agrade demasiado. Miuki es un gato un asesino.&lt;br /&gt;Por mí siente adoración, no lo dudo, pero a veces me sobresalta cuando entra sigiloso en la sala y me mira triunfante con el hocico ensangrentado. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Primero fueron las cucarachas. Claro que es común que estos animales tan bellos jueguen con esos insectos hasta matarlos. Después aparecieron las primeras ratas hasta que un día llegó con un perro muerto. Lo traía a la rastra entre las fauces rojas. Comprendí que no era un gato normal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt; Vivo en un vecindario tranquilo. Mi hogar es amplio y agradable. Las paredes blancas, los muebles de colores claros, escucho música suave y aromatizo el ambiente. Las matanzas no modificaron esto: la luz sigue brillando en los rincones y hay espacio para el sol por donde se mire. Soy una mujer serena, pero me estremeció lo del potrillo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Salía yo como cualquier otro día a correr por la mañana cuando lo encontré muerto en los escalones de la entrada. Por los desgarros supe quién lo había matado. Aquella vez, vislumbré el final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Es muy cariñoso cuando quiere, pero sangriento tantas otras veces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;No es fácil ser dueña de Miuki. Apareció en mi jardín de pequeño con su nombre marcado en el cuello y lo crié como al hijo que nunca tuve. Quizás, sólo yo conozca sus habilidades, o quizás su creador comparta conmigo el infierno de saber desbocado su experimento, pero nadie más podría sospechar de tan delicado ser. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    La dueña del caballo, una adolescente consentida gritaba enajenada. La gente se agolpaba en el vestíbulo de mi casa echándole la culpa quién sabe a que espécimen fugado de que macabro zoológico sobrenatural. El padre de la joven, descontrolado, pedía un arma para matar al monstruo que suponía suelto y, sin saber que hablaba del criminal, me gritó desaforado que protejiera a mi pequeña mascota. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Por un momento atroz, pensé que la bestia iba a brotar en Miuki y ante la mirada paralizada de todos iba a acabar con el hombre, pero él se mantuvo hermético dentro de sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;Me contempla ahora con afecto. Menos mal que me quiere.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Cuando está a punto de asesinar se transforma. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Una sola vez, aterrada entre las sombras nocturnas, atisbé su naturaleza infernal. Su cuerpo había crecido el triple de su tamaño y las garras relumbraban bajo el resplandor de la luna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Claro que este ser también es compasivo. A mí me quiere con idolatría animal y no está conmigo por el alimento. Eso, puede procurárselo solo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Un día le supliqué que no le quitara la vida a mis congéneres y admito que está haciendo un gran esfuerzo; desde entonces sólo mata avecillas. Él es fiel y sin embargo, auguro el descarrilamiento. Intuyo su sed, noto la respiración acelerada, palpo el suave estremecimiento de su pelaje ante ciertas presencias. Valoro su intento y lo agradezco. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Por ahora cocino pájaros, en este momento un gorrión; pero la tensión aumenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Desde sus ojillos lúcidos me mira con mansedumbre resignada. Presagia mi decisión urgente. Sé que no se moverá para impedirla. Sé que tengo por aliado el hastío de su infinita soledad ¿O acaso habrá otros como él que lo apuren a defenderse?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Afilo la cuchilla para Miuki. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;    Mi amor, mi miedo y mi dolor están con él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);font-size:78%;" &gt;(corregido en mayo del 2008)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204); font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;De fondo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 204, 204);"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Qué es ese ruido? Me preguntás mirándome intranquilo aquí, en pleno día y en pleno centro de la ciudad.&lt;br /&gt;Salimos del cine hace un instante, y vimos una película de terror, al mediodía y en pleno centro.&lt;br /&gt;Las calles no están vacías, y sin embargo tu pregunta es acertada, ¿Qué es ese ruido?&lt;br /&gt;Hay ruidos de voces, de bocinas de músicas mezcladas, risas, celulares, puertas, autos; pero hay algo detrás de la algarabía, un rumor que no es parte del bullicio urbano.&lt;br /&gt;Las cosas están iguales, no hay dudas. Miro a mi alrededor para cerciorarme de esto, a ver si descubro algo que cambió y yo no me di cuenta, pero no; la gente igual, la coloración idéntica, la estructura es la misma y los olores, pero el ruido en el fondo.&lt;br /&gt;El aire no ha variado, y vos estás ahí, suspendido y mudo mirando el ruido.&lt;br /&gt;Observo a la gente a ver si noto que ellos también lo perciben; entonces comprendo que estamos nosotros dos solos en el mundo porque nadie mas es capaz de oír algo tan evidente como ese ruido inmutable que ahora nos satura.&lt;br /&gt;Intento buscar de donde viene, pero está en todas partes y está arriba y abajo y quién sabe qué es y si es bueno o es malo, pero nosotros acabamos de salir aunque en pleno día y a pleno sol de ver una película de terror, y de pronto el ruido... ¿Que es ese ruido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 204);font-size:78%;" &gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 102, 102);"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 204, 204);"&gt;escritos en octubre de 2005&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145902610715011?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145902610715011/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145902610715011&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145902610715011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145902610715011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/miuki-y-otro-relato.html' title='&lt;span style=&quot;color: rgb(0, 204, 204);&quot;&gt;Miuki y otro relato&lt;/span&gt;'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145888868358379</id><published>2006-03-04T04:53:00.000-03:00</published><updated>2006-03-28T02:19:52.356-03:00</updated><title type='text'>La muerta de al lado (Sin crónica)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/accident_nose1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/accident_nose1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;color:#ffcc99;"&gt;Hoy mataron a la de al lado. Casi treinta puñaladas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La policía me tuvo toda la tarde en la comisaría. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Yo lo ví al tipo, pero en ese momento no podía saber que la persona con la que hablaba, era un asesino brotado.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Qué pasó? -pregunta estúpida a alguien que acaba de reventar a cuchilladas a su amante&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No sé, no sé.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hacía una hora que discutían. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;En la comisaría me preguntaron todo. Aunque no tuviese valor legal.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y cuándo se compró?¿Cuándo? -le gritaba ella.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Susurros indefinidos de el.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Sabés que no es verdad! ¡Es obvio que se olvidó!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El contesta algo que no se entiende "en las dos", agrega.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Nada que ver -ella se ríe.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Susurros de el. Risas de ella.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿En dónde?¡carajo! -es lo único claro que se le escucha a el.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entonces ella empezó a gritar. Y realmente, gritaba como si la estuvieran matando. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gritó todo el tiempo en el que yo me vestía para asomarme a ver qué pasaba. Y entre los gritos, se sentían las emebestidas contra la pared que da justo a mi dormitorio.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Primero pensé que ella estaba teniendo alguna crisis de locura. Después, que él la estaría golpeando fuerte, pero matándola nunca.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entonces me empecé a vestir.Cuando salí al pasillo habrían pasado diez o quince minutos. La puerta de mi departamento se cerró de golpe y el salió del de ella corriendo cubierto de sangre. Se oía que otras personas salían de sus casas. Ahora sé que quizás eso me salvó la vida.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Qué pasó? -porque uno cree que los asesinos no existen, o que nunca va a estar delante de uno &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Cómo suponer que la sangre no era de un accidente y que era lo único que había quedado vivo de la chica de al lado? &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No sé, no sé - y se fué corriendo dejando la puerta abierta.No tenía la mirada terrible que debería tener un asesino pasional en el momento del crímen. Tenía la mirada de nada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Algunas personas rumoreaban en los pasillos superiores, mientras yo iba entrando y encontrándola muerta. Desfigurada. Carne picada sobre la pared que del otro lado es mi dormitorio. Rojo por todos lados. Juro que no me imaginé nunca que adentro de una persona podía haber tanta sangre, y que por primera vez comprobé la frase repetida en tantos lugares sobre el "olor a sangre", que yo jamás había sentido. Reventada e irreconocible. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sólo en ese momento, sentí miedo, pero no grité.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;Me quedé congelada unos segundos, con el pecho agarrotado hasta que la gente empezó a bajar. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La toqué, porque aún en esa masacre infernal tuve dudas de su muerte, y todavía siento la sensación de plasticola resbaladiza en las yemas de mis dedos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Creo que no tendría más de veinte años. Siempre prolija. Siempre buenita.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La madre llegó después, con el hermano. No se la dejaron ver, le dieron algo. Me lloraba a los gritos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Fué el hijo de puta de Antonio! ¡Ese es Antonio! ¡Yo sabía que iba a terminar así! ¡Maldito hijo de puta!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Era Antonio. Facilísimo. Ya está detenido. Parece que ni se mosqueó cuando lo fueron a buscar a la casa. Estaba ahí, dócil, entregado y lleno de sangre. Parece que en la calle nadie lo vió.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me había hablado, me había mirado, me había escuchado ( o ninguna de las tres cosas) y ningún diario, ni ningún medio dijeron nada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Policías, policías y más policías.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tarde de calor asfixiante en la comisaría donde me trataron como si a la pendeja la hubiera matado yo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los vecinos me miran, se mueren por preguntar. Yo me muero por hablar, pero sigo el patrón social del "no quiero hablar de eso, mejor no, me hace mal, prefiero no recordar", porque de eso no se habla.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Hay algo más morboso que el placer de haber sido casi testigo de algo prácticamente fílmico?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No salió en ningún diario, pero es evidente, que la vida real también existe. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;em&gt;Dudo que pueda no soñar. Estuve con nauseas todo el día, desde que el olor a sangre se me pegó a la nariz.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La cabeza inflada por el calor y el ruido. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Porqué negarlo? En mi vida vacía, la muerte de esta mujer algo anónima, ha sido una maravilla. Una fiesta.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:130%;"&gt;Ahora espero la segunda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:78%;color:#000000;"&gt;cuentos, relatos, poemas y pesadillas literarias&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffcc99;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:100%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145888868358379?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145888868358379/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145888868358379&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145888868358379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145888868358379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/la-muerta-de-al-lado-sin-crnica.html' title='La muerta de al lado (Sin crónica)'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23400010.post-114145862074374777</id><published>2006-03-04T04:49:00.001-03:00</published><updated>2008-04-23T00:52:50.621-03:00</updated><title type='text'>Catalina esperando bajo el laurel</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/milli_sm.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left;" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/320/milli_sm.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 255, 153);"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;A Catalina la vieja, se la chupa el mosquito. El único mosquito que a mi no me pica nunca. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 255, 153);"&gt;&lt;span style="font-family:courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;No es que esté celosa. Añosa, esperando bajo el laurel, devorada, Catalina suplica por un poco de off.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;Hace años que a mi no me pican. Como si mi sangre se hubiese secado. Como si no tuviese sangre. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 255, 153);font-family:courier new;font-size:130%;"  &gt;Así estoy a salvo de los vampiros, mejor para mí. Pero sé que la gente me mira como si Catalina fuese mejor.&lt;br /&gt;Y tienen razón. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 255, 153);font-family:Courier New;font-size:130%;"  &gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 51);font-family:times new roman;font-size:78%;"  &gt;cuentos, relatos, poemas y pesadillas literarias&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23400010-114145862074374777?l=cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/feeds/114145862074374777/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23400010&amp;postID=114145862074374777&amp;isPopup=true' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145862074374777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23400010/posts/default/114145862074374777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos-y-otras-realidades.blogspot.com/2006/03/catalina-esperando-bajo-el-laurel.html' title='Catalina esperando bajo el laurel'/><author><name>Señorita Cosmo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17106236601697201170</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/1926/2303/1600/MorticiaAF.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry></feed>
